Culiacán, Sin (RI Noticias).- La diputada Irma Moreno Ovalles, presidenta de la Comisión de Asuntos Agropecuarios del Congreso de Sinaloa, expresó su preocupación ante el reciente anuncio del gobierno federal sobre el nuevo esquema de apoyo a productores de maíz para 2025.
De acuerdo con la información publicada ayer, el apoyo será de 500 pesos por tonelada, limitado a 400 mil toneladas, lo que representa un respaldo para apenas el 27% de los productores.
Esto significa que más del 70% de los maiceros sinaloenses quedarán excluidos del beneficio.
La diputada priista recordó que en el 2024, el gobierno había prometido un apoyo de 750 pesos por tonelada, que hasta el momento no ha sido entregado completamente debido a que aún falta por pagar un 2% de ese compromiso, lo que ha generado desesperación entre los agricultores.
Asimismo lamentó que algunos productores incluso han realizado protestas como huelgas de hambre, confiando todavía en promesas que no se cumplen.
A esto, dijo se suma la incertidumbre sobre el pago pendiente de 200 pesos por tonelada correspondiente a la cobertura de 2024, lo que sigue siendo una promesa sin fecha clara de cumplimiento.
La diputada criticó la falta de cobertura nacional y la omisión del gobierno federal encabezado por Morena y su presidenta Claudia Sheinbaum han dado la espalda al campo sinaloense.
“Este apoyo ayuda, pero no resuelve la problemática de fondo. No se está tomando en cuenta un plan integral para rescatar al campo. Estamos viendo tasas de interés altísimas, falta de financiamiento rural real y un olvido completo del gobierno hacia el campo mexicano”, puntualizó Moreno Ovalles.
Por otra parte, mencionó que aunque se anunció un aumento del 4% en el programa de fertilizantes, los trámites apenas estarán disponibles a partir del viernes 1 de agosto y se limitan solo a quienes tengan hasta 10 hectáreas, lo que deja fuera a miles de productores medianos y grandes.
Finalmente, en cuanto a otros cultivos como trigo, frijol y caña, no hay claridad sobre esquemas de apoyo ni mecanismos de comercialización, lo que ahonda la crisis del sector rural.




