Culiacán, Sinaloa (RI Noticias). – El asesinato de una mujer identificada como María de Jesús en la sindicatura de El Tamarindo, Culiacán, ha puesto en el centro de atención el tema de la violencia contra las personas creadoras de contenido.
La víctima, ultimada a tiros por un grupo armado, era hermana de José Ismael, conocido como “Conejo Toys”, un creador de contenido que figura en una lista de presuntos colaboradores de “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa. Aunque la vocera de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, Verona Hernández Valenzuela, declaró que se desconoce si la mujer tenía vínculos con el mundo digital, eso ha avivado la incertidumbre y el debate sobre el papel de las autoridades.
La muerte de María de Jesús se suma a una serie de asesinatos de figuras públicas que fueron señaladas en volantes arrojados desde avionetas en enero de 2025. Los panfletos acusan a los mencionados de ser “prepotentes, presta nombres, abusones, alucines, violentos, financieros, colaboradores cercanos y lavadores de dinero”.
Los que ya han sido asesinados de esta lista son: Juan Carlos, alias El Chilango; Miguel Vivanco, alias El Jasper; Adrián Antonio López Iribe, hermano de El Compa Camarón; y Leovardo Aispuro, alias Gordo Peruci.
A pesar de la ola de crímenes, varios de los señalados en la lista continúan con vida. Entre ellos se encuentran el ya mencionado “Conejo Toys, así como Markitos Toys, Kevin Castro (El KC), Gail Castro (El Gail), Carlos Arce (El Gordo Arce), Alejandro Hurtado (El Hurtado), Víctor Adrián (Vitolias), Manuel Zazueta (Kiko Ávalos), Francisco Arredondo (Panchito Arredondo), Yhoan Valentín (Piyuyi Cartel), Samuel Ibarra (El Padrinito Toys), Fidel Castro, Óscar Antonio López Iribe (El Compa Camarón), Hassan Emilio Kabande Laija (Peso Pluma), Paul Baldomero, Camilo Ochoa (El Alucín), Carlos Lizárraga (El Horny), Adrián Soto (El Pilotito), Roberto Tapia y Ana Gastelum.
La falta de detenciones o imputaciones formales contra los mencionados en los volantes genera una crítica generalizada sobre el papel de las autoridades, ya que a pesar de los señalamientos y los asesinatos, la Fiscalía General del Estado no ha relacionado de manera comprobada a ninguno de los de la lista con el grupo delincuencial.
Lo anterior, sugiere que las organizaciones criminales están mejor preparadas para llevar a cabo sus actos delictivos que las autoridades para prevenirlos o resolverlos. Los asesinatos de los influencers en la lista, hasta ahora, no han resultado en ninguna detención, lo que deja a la comunidad digital y a la sociedad en general con la sensación de que la impunidad prevalece.




