Ciudad de México. (RI Noticias.-) La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que en los próximos días se dará a conocer el aumento al salario mínimo que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, al asegurar que la política salarial aplicada durante los gobiernos de la Cuarta Transformación ha fortalecido el poder adquisitivo sin generar presiones inflacionarias.
Durante una gira por Tabasco, Sheinbaum subrayó que, contrario a las advertencias de administraciones anteriores, los incrementos al salario mínimo no han provocado alzas en los precios. “Decían que si aumentaba el salario mínimo iba a haber inflación. No ha habido inflación y el salario mínimo ha aumentado 125%”, declaró. De igual forma, destacó que el país registra actualmente el nivel más alto de empleo formal en su historia.
Sheinbaum recordó que el aumento anual al salario mínimo está garantizado por la Constitución y debe ubicarse por encima del nivel de inflación, que según el último reporte del Inegi se ubica en 3.57%. Adelantó además que continúa el análisis de la reforma laboral que busca reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, aunque precisó que su aprobación deberá construirse mediante consenso con el sector empresarial para garantizar una implementación gradual.
La presidenta reiteró el compromiso de su gobierno con el fortalecimiento de los derechos laborales. “Estamos de acuerdo con la semana de 40 horas, pero queremos que sea un trabajo consensado. Así hemos evitado conflictos y permitido avanzar en los derechos de las y los trabajadores”, señaló.
En el panorama salarial, para 2025 está previsto un aumento del 12% al salario mínimo, que elevará la remuneración diaria de 248.93 a 278.80 pesos en la zona general, y de 374.89 a 419.88 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte. Analistas estiman que para 2026 el incremento podría rondar el 11%, lo que situaría el salario mínimo en alrededor de 309.5 pesos diarios.
El plan del gobierno federal establece que, para 2030, cada trabajador en México deberá percibir un ingreso equivalente a 2.5 veces el valor de la canasta básica, un objetivo que, según Sheinbaum, orienta la política salarial de la administración actual.




