Mazatlán, Sin. (RI Noticias).-El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en Mazatlán, Erick Mandujano, se deslindó de las responsabilidades que la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez atribuyó a los restaurantes por el vertido de grasas y residuos que presuntamente causan derrames y malos olores en el drenaje de la ciudad.
Las declaraciones de la presidenta municipal surgieron a raíz de quejas vecinales y tras una supervisión donde señaló a comerciantes, talleres y restaurantes por la falta de limpieza en sus registros.
En respuesta a los señalamientos, Mandujano fue enfático al afirmar que los restaurantes que operan formalmente cumplen rigurosamente con todos sus requisitos y regulaciones, incluyendo normativas, trampas de grasa y controles sanitarios.
“No nos sentimos aludidos en absoluto, porque cumplimos con todos los temas, normativas, trampas de grasa, controles sanitarios, etcétera”, subrayó el líder empresarial, indicando que este sector no es la fuente de las afectaciones.
El representante de CANIRAC sugirió que la afectación principal, que considera un “hecho a voces”, recae en el sector informal. Explicó que al no tener este sector la obligación de instalar trampas de grasa o cumplir con regulaciones, se genera la “misma irregularidad e ilegalidad de las afectaciones” al sistema sanitario.
Hizo un llamado a que se enfoque en controlar e invitar a estos negocios a acercarse a organismos que puedan asesorarlos en la adopción de medidas y procesos adecuados. Reiteró su compromiso con un Mazatlán “limpio, ordenado, responsable y regulado”, y están siempre abiertos al diálogo para que el destino turístico prospere.




