Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La reciente detección de dos nuevos casos de gusano barrenador en el territorio nacional, uno en Tamaulipas y otro en el Estado de México, representa un nuevo obstáculo para la reapertura de la frontera con Estados Unidos para la exportación de ganado en pie.
Sobre este tema Rogelio Soto Ochoa, dirigente del sector explicó que el hallazgo cobra especial relevancia al registrarse fuera de la franja sur del país, zona donde históricamente se había concentrado esta problemática sanitaria, lo que incrementa la preocupación entre los productores y endurece las condiciones para el comercio internacional.
Asimismo, dijo que el gobierno estadounidense mantiene una postura estricta y condiciona cualquier reapertura fronteriza a la existencia de garantías plenas sobre el control y la erradicación del gusano barrenador, requisito que, con los nuevos casos, se vuelve aún más difícil de cumplir en el corto plazo.
Por último, Soto Ochoa detalló que aunque en semanas recientes se había avanzado en aspectos técnicos y se analizaba un posible esquema gradual y programado para reactivar las exportaciones, los recientes registros obligan a pausar nuevamente ese escenario y prolongan la suspensión por tiempo indefinido.
Por lo que subrayó que el impacto económico ya es significativo, al estimarse pérdidas cercanas a los 700 millones de dólares durante el último año en los estados exportadores, afectando no solo a los productores, sino también a transportistas, veterinarios, forrajeras, agencias aduanales y otros sectores relacionados con la actividad ganadera.




