Ciudad de México (RI Noticias.-)
Amenazas tras la intervención en Venezuela
Luego de la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el presidente estadounidense Donald Trump emitió advertencias contra varios países, entre ellos México, Colombia, Cuba y Groenlandia. En ese contexto, afirmó que podría “hacer algo con México” para enfrentar a los cárteles del narcotráfico y reiteró que la presidenta Claudia Sheinbaum tiene “miedo a los cárteles”.
Diferencias clave con el caso venezolano
Analistas señalan que una operación militar de Estados Unidos en México, similar a la realizada en Caracas, es poco probable. A diferencia de Venezuela, el gobierno mexicano cuenta con legitimidad democrática y reconocimiento internacional. Además, México ha mostrado cooperación en temas prioritarios para Washington, como el combate al tráfico de fentanilo y la contención migratoria, además de ser un socio económico estratégico.
En este sentido, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha reconocido públicamente la cooperación histórica de México en estas materias.
Propuesta rechazada por México
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido que, durante conversaciones con Trump, el mandatario estadounidense presionó para permitir el ingreso del Ejército de Estados Unidos a México para combatir al crimen organizado, propuesta que ha sido rechazada de manera constante por el gobierno mexicano.
Presión política y costos de una intervención
El analista David Saucedo considera que detrás de las amenazas de Trump podrían existir intereses comerciales, diplomáticos y políticos. Señala que una intervención militar implicaría altos costos económicos, logística compleja y riesgos elevados, mientras que las declaraciones públicas o en redes sociales funcionan como una herramienta de presión de bajo costo.
Riesgos para Estados Unidos
Por su parte, Carlos Pérez Ricart, investigador del CIDE, advierte que una intervención en México pondría en riesgo la cooperación bilateral en materia de seguridad, extradiciones y migración, lo que dejaría a Estados Unidos sin un socio estratégico clave. A su juicio, el único incentivo para una decisión de ese tipo sería electoral, aunque con un alto riesgo político para Trump ante la falta de respaldo internacional.




