Enero vuelve a traer la misma duda a millones de personas trabajadoras en México: si el salario mínimo aumentó al iniciar 2026, ¿por qué mi sueldo sigue igual?
La confusión es común. Cada año, cuando la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) anuncia el nuevo monto que entra en vigor el 1 de enero, muchas personas esperan ver reflejado un incremento automático en su nómina. Sin embargo, en la práctica, esto no ocurre para la mayoría.
De acuerdo con lo establecido en la Ley Federal del Trabajo (LFT) y con las propias aclaraciones oficiales de Conasami y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el aumento al salario mínimo no es un aumento general obligatorio. Es un piso legal. Y eso cambia por completo el alcance real de este ajuste.
A continuación te explicamos a quién sí se le debe subir el sueldo por ley, a quién no, por qué ocurre esta diferencia y qué opciones reales tienes como trabajador o trabajadora en 2026.
¿Qué es exactamente el salario mínimo y para qué sirve?
El salario mínimo es el pago más bajo que legalmente puede recibir una persona por una jornada diaria de trabajo en México.
Así lo definen los artículos 90 y 91 de la Ley Federal del Trabajo, que señalan que:
El salario mínimo es la cantidad menor que debe recibir en efectivo una persona trabajadora por los servicios prestados en una jornada de trabajo”.
La Conasami fija este monto cada año y su función principal es proteger a quienes se encuentran en los niveles más bajos de ingreso, garantizando que nadie trabaje legalmente por debajo de ese umbral.
En otras palabras:el salario mínimo es un piso, no una escala salarial completa.




