Desde el inicio del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gabinete de Seguridad ha logrado desmantelar cuatro laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la elaboración de drogas sintéticas por día.
Del 1 de octubre de 2024 al 31 de diciembre de 2025, el Ejército, la Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República han logrado desarticular mil 887 laboratorios clandestinos, un promedio de cuatro al día.
Los estados con el mayor número de estos centros ilegales son Sinaloa, Sonora, Jalisco y Michoacán, seguidos de Baja California, Chiapas, Chihuahua, Durango, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tlaxcala y Zacatecas.
De enero de 2019 a julio de 2024, las fuerzas federales detectaron dos mil 185 laboratorios clandestinos para producción de drogas en México, por lo que en 15 meses del gobierno de Claudia Sheinbaum se desarticuló el 86% de todo lo hecho en el sexenio anterior.
Los laboratorios se destruyen mediante explosión controlada, ya que al solo inhabilitarlos estos volvían a ser reactivados y los accesorios reutilizados. La destrucción total de los laboratorios representa un golpe significativo a las estructuras logísticas de la delincuencia organizada y evita que sustancias ilícitas lleguen a las calles.
Junto con el desmantelamiento de los laboratorios clandestinos se logró el aseguramiento de más de dos millones de litros y 603 mil 873 kilos de sustancias químicas, así como 950 reactores de síntesis orgánica, 646 condensadores y 185 destiladores.
Las fuerzas federales también decomisaron 318.8 toneladas de drogas, mil 862 kilos y 348 mil 860 pastillas de fentanilo en es periodo, un promedio diario de 697.5 kg de droga, 4 kg y 763 pastillas de fentanilo.
También han sido detenidas 40 mil 735 personas, un promedio diario de 89 aprehensiones, así como el aseguramiento de 21 mil 357 armas largas y cortas, lo que representa 46 armas diarias.
Se han fortalecido los trabajos de inteligencia e inspección en las aduanas del Pacífico —principalmente Manzanillo, Cárdenas y Guaymas— para evitar importaciones ilícitas de precursores químicos desde Asia.
Han detectado que, para la importación de precursores químicos, las organizaciones criminales utilizan etiquetado incorrecto de la carga en los manifiestos de envío, el uso de terceros países como puntos de transbordo y la explotación de empresas legítimas para importar sustancias químicas y desviarlas posteriormente.




