Culiacán, Sin (RI Noticias).- Alrededor de 11 mil hectáreas de cultivos agrícolas resultaron afectadas en Sinaloa tras las lluvias y rachas de viento registradas el pasado fin de semana, informó la Subsecretaría de Agricultura.
Benigno Castro de programas de integración Agroindustrial de dirección de agricultura de la secretaría de agricultura y ganadería del gobierno del estado dijo que de manera preliminar, los mayores daños se presentaron en cultivos de maíz, con afectaciones parciales en los valles de El Fuerte, Guasave, Évora, Culiacán y San Lorenzo.
Estas afectaciones se dieron principalmente en parcelas que se encontraban en riego de auxilio y fueron impactadas por los vientos. Especialistas señalaron que parte del maíz podría recuperarse, ya que se encuentra en etapa inicial de floración.
“Informamos a usted gobernador que las supervisiones y recorridos de campo que se están realizando por el equipo profesional de Cesavesín y las juntas locales de sanidad vegetal a lo largo del estado se informa lo siguiente las principales afectaciones se registraron en cultivos de maíz y esto hablamos de 11 mil hectáreas”.
En el caso del frijol, se reportaron 200 hectáreas dañadas, principalmente en el municipio de Ahome, donde el cultivo ya estaba arrancado.
La humedad podría provocar manchas en el grano, lo que afectaría su calidad.
En su intervención en la semanera presidida por el gobernador del estado Rubén Rocha Moya sostuvo que aunque las lluvias no aportaron volúmenes significativos a las presas, el subsecretario de Agricultura destacó que dejaron beneficios importantes, como humedad en los suelos agrícolas, ahorro en riegos y el nacimiento de pastos naturales para la ganadería.
Se estimó que la precipitación, cercana a los 50 milímetros, ayudó a reducir riesgos agrícolas y a conservar el agua almacenada.
Por su parte, en ese sentido, el gobernador Rubén Rocha Moya expresó su preocupación por el garbanzo, ya que este cultivo puede ser sensible a la humedad, al mancharse el grano. Por ello, pidió a los productores tomar precauciones para reducir posibles pérdidas.
Autoridades estatales continúan con recorridos de supervisión en campo, a través de equipos técnicos y juntas locales de sanidad vegetal, para evaluar con mayor precisión las afectaciones y definir acciones de apoyo al sector agrícola.




