Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Al cierre del primer mes de 2026, el robo de vehículos en Sinaloa mantiene una tendencia preocupante, destacando que las motocicletas representan el 26.5 por ciento de la incidencia total en este rubro. De acuerdo a los datos preliminares de la Fiscalía General del Estado, se han interpuesto 482 denuncias formales por despojo de unidades motorizadas, de las cuales aproximadamente 127 corresponden específicamente a motocicletas.
La estadística oficial presenta una disparidad considerable frente al acumulado de los medios de comunicación y reportes ciudadanos, los cuales sugieren que la cifra real de incidentes podría superar los 600 casos durante enero. Este recuento mediático, que se nutre de alertas al 911 y reportes en redes sociales, indica un promedio de casi 20 vehículos despojados por día.
La brecha entre ambas cifras se explica por la existencia de una cifra negra de víctimas que no acuden a ratificar su denuncia ante el Ministerio Público, especialmente en incidentes que involucran unidades de baja cilindrada o que ocurren en zonas con menor presencia policial.
En cuanto a la distribución geográfica, Culiacán se mantiene como el municipio más afectado al concentrar el 60 por ciento de los reportes estatales con 289 denuncias, seguido por Mazatlán con 72 y Ahome con 48 casos documentados en el robo de vehículos en general.
En el puerto de Mazatlán, los medios locales han resaltado un incremento en la violencia empleada durante los despojos, afectando principalmente a conductores de motocicletas en las periferias y zonas turísticas durante horarios nocturnos. Los municipios de Elota y Navolato también figuran en los primeros lugares de incidencia debido a los reportes de actividad delictiva en los corredores viales que conectan con la capital.
A pesar de que las autoridades informan una tasa de recuperación de vehículos cercana al 45 por ciento, el impacto patrimonial sigue siendo elevado para los sinaloenses. La marca Italika destaca en los reportes de prensa como la más vulnerable dentro del segmento de motocicletas, lo que agrava la situación económica de trabajadores y repartidores que dependen de estas unidades.



