Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- Para las víctimas de robo en Mazatlán, que la autoridad encuentre su vehículo no es motivo de fiesta, sino de preocupación financiera. Resulta que recuperar lo que ya era suyo, sale casi tan caro como comprarlo de nuevo, gracias a las jugosas tarifas de pensiones privadas que parecen cobrar por resguardo en hotel de cinco estrellas.
Los ciudadanos denuncian que, mientras más tardan en juntar el dinero, la cuenta crece sin piedad, convirtiendo el sistema de justicia en un lucrativo negocio de corralones que deja a los trabajadores, especialmente a los repartidores, sin su herramienta de sustento y con los bolsillos vacíos.
La indignación en redes sociales no se ha hecho esperar, pues los afectados se sienten más “asaltados” por el proceso de recuperación que por el ladrón original. Un usuario detalló el absurdo reparto del botín legal: “5000 te sale recuperar tu moto 1000 de la grúa 1000 del perito mil en la fiscalía 1000 para el de las grúas el venado y 1000 más en piquitos que a fulano 200 que 200 y así gastas los 5,000”.
Otros aseguran que la lentitud burocrática es una estrategia bien calculada, señalando que “6,100 cobran y le hacen muy largo el proceso para que te cobren más”, lo que convierte el trámite en una carrera de obstáculos financieros.
El gobernador Rubén Rocha Moya tuvo que darle un “empujoncito” a la autoridad municipal, instruyendo directamente a la alcaldesa Estrella Palacios para que ponga orden en este esquema de cobros abusivos, dejando claro que el patrimonio de los ciudadanos no debe ser castigado por el simple hecho de haber sido víctimas de un delito.
Por su parte la presidenta Estrella Palacios declaró; “es un tema muy importante que estamos trabajando” y que todavía se está analizando en mesas de seguridad, mientras el taxímetro de los corralones sigue corriendo.
Para las víctimas, la justicia en Mazatlán parece tener un precio de admisión que muchos no pueden pagar, mientras esperan que la “revisión” municipal llegue antes de que la deuda supere el valor de sus propias motocicletas.



