En un operativo conjunto, fuerzas de seguridad estatales, el Ejército y la Guardia Nacional desplegaron acciones en la ciudad de Oaxaca que culminaron con la desarticulación de una célula criminal vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este grupo, liderado por un hombre y una mujer, mantenía el control del narcomenudeo en la zona del mercado de abastos y utilizaba como base de operaciones el bar Camel II, ubicado en el sector conocido como El Expueblito, sobre la calle Las Casas.
Durante la intervención, los integrantes de la célula fueron sorprendidos en posesión de armas de fuego, una metralleta hechiza y al menos 250 dosis de cocaína, cristal y cincuenta cigarros de marihuana. Las sustancias se encontraban empaquetadas en envoltorios que llevaban las siglas del CJNG. Además, se confiscaron quince motocicletas y cuarenta navajas, elementos que, según las autoridades, formaban parte de la logística del grupo delictivo.
El despliegue, que requirió el cierre de vialidades en las inmediaciones de la Central de Abastos, se llevó a cabo tras labores de inteligencia coordinadas por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. El fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla explicó que la localización de la célula fue posible gracias al análisis de imágenes captadas por las cámaras del sistema C-5, que permitieron detectar los movimientos y el punto de reunión de los sospechosos.
Con el respaldo de un mandato judicial emitido por un juez de delitos de alto impacto del Tribunal Superior de Justicia, los efectivos ingresaron al bar Camel II. Ahí, además de asegurar armas y drogas, se rescató a doce menores de edad que eran víctimas de prostitución y trata de personas. Las autoridades informaron que las actividades ilícitas en el inmueble incluían la explotación de menores y la colaboración directa con redes de delincuencia organizada.
El presidente municipal Ray Choagoya confirmó la clausura e inhabilitación definitiva del establecimiento, cuya operación se encontraba bajo investigación. El bar Camel II fue señalado como base operativa del grupo, donde se realizaban transacciones y distribución de drogas, así como otras actividades ilegales asociadas a la organización criminal.
En el lugar se detuvo a dos personas, identificadas como los principales operadores de la célula. Ambos permanecen a disposición del Ministerio Público, que integró la carpeta de investigación correspondiente por delitos de narcomenudeo, portación de armas de uso exclusivo del Ejército, trata de personas y corrupción de menores.
Las autoridades estatales subrayaron que la operación no solo representa un golpe al narcomenudeo en la zona, sino que también busca frenar el reclutamiento y la explotación de menores en actividades ilícitas. El cierre del bar y la presencia de fuerzas de seguridad en la zona han generado expectativa entre los comerciantes y vecinos, quienes identificaban el establecimiento como un punto de riesgo y conflicto recurrente.



