Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La temporada de mango en el sur del estado enfrenta un panorama incierto ante la falta de floración en la mayoría de los huertos, situación que mantiene en alerta a productores y trabajadores del sector.
De acuerdo con Porfirio Salas Castillo, representante de los mangueros en Escuinapa, las temperaturas elevadas que se han prolongado durante el invierno han impedido que los árboles desarrollen flor, lo que pone en riesgo la cosecha de este año.
Explicó que los productores aún tienen como fecha límite la primera quincena de marzo para que ocurra la floración; de no registrarse en ese periodo, el impacto sería severo, ya que prácticamente no habría fruta que recolectar.
Aunque la variedad Ataulfo sí presentó una primera floración entre diciembre y enero, el panorama no es el mismo para otras como Tommy, donde solo algunas huertas han mostrado brotes.
“La floración inicial de la variedad Ataulfo se dio en tiempo y forma en diciembre y enero, y esperábamos la segunda, que corresponde al Tommy, pero no ha brotado”, explicó.
El líder agrícola detalló que el mango requiere condiciones específicas para florecer: al menos 15 días con noches cercanas a los 10 grados y temperaturas diurnas de alrededor de 25 grados. Este contraste térmico no se ha presentado en la región, lo que ha retrasado el proceso natural del cultivo.
La preocupación no solo alcanza a los productores, sino también a miles de jornaleros. Salas Castillo advirtió que entre Escuinapa y El Rosario se generan más de 20 mil empleos temporales ligados a la producción de mango, por lo que una temporada fallida afectaría directamente la economía local, que junto con la pesca sostiene a gran parte de las familias en la zona sur de Sinaloa.
De mantenerse las actuales condiciones climáticas, el sector podría enfrentar uno de los años más complicados en cuanto a producción de esta fruta emblemática para la región.



