La reducción de la jornada laboral en México a 40 horas semanales avanzó en su trámite legislativo luego de que el Senado aprobó por unanimidad la reforma constitucional que fija este nuevo límite en la Constitución y plantea una disminución gradual del tiempo de trabajo. La información fue difundida por el propio Congreso y por declaraciones de autoridades federales, de acuerdo con información de El Economista.
El mismo día de la votación, el miércoles 11 de febrero, la minuta se envió a la Cámara de Diputados, donde fue turnada a las comisiones de Puntos Constitucionales y Trabajo y Previsión Social para su análisis. Esta reforma retoma la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum en diciembre.
En su conferencia del 12 de febrero, la mandataria señaló:
“La demanda de los trabajadores ―histórica― había sido 40 horas, y estamos cumpliendo. Es importante que, además, se garantiza el ingreso. Porque no es que hay 40 horas a costa del salario, sino es el mismo salario, pero la reducción de los tiempos de trabajo”.
¿Cuándo podría votarse en la Cámara de Diputados?

La Cámara de Diputados analizará la reforma durante al menos dos semanas antes de llevarla al pleno. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, descartó una aprobación rápida y adelantó que la votación podría darse el 24 o 25 de febrero.
El legislador explicó que se abrirá un periodo para escuchar a empresarios, trabajadores y sindicatos antes de emitir el dictamen.
“Va a haber sus tiempos, no habrá fast track, los tiempos que establece la ley no se van a apresurar ni a precipitar”, afirmó en conferencia.
Cambios principales que plantea la reforma laboral

La reforma constitucional de la jornada laboral incluye cuatro ejes principales que deberán analizar los diputados:
- Reducción a 40 horas semanales con aplicación gradual
- Aumento del límite de horas extra de 9 a 12 por semana con ajustes progresivos
- Protección del salario durante la reducción de horas
- Prohibición de horas extra para menores de 18 años
Una vez aprobada por Diputados, la reforma deberá ser avalada por 17 congresos estatales y publicada en el Diario Oficial de la Federación para entrar en vigor.
¿Qué pasará después de aprobarse la reforma?

Aunque la reforma se apruebe en la Constitución, la reducción efectiva de la jornada laboral no será inmediata. Primero deberán modificarse las leyes secundarias, especialmente la Ley Federal del Trabajo.
El Congreso tendrá un plazo de 90 días para realizar estos cambios una vez que la reforma constitucional entre en vigor. La senadora Geovanna Bañuelos, presidenta de la Comisión de Trabajo, explicó que en esa etapa se definirán detalles operativos.
“La reforma constitucional no puede contener todo el texto, la regulación y operatividad, pero en la ley secundaria tenemos esa enorme responsabilidad”.
Preocupaciones del sector empresarial
Diversos organismos empresariales han manifestado inquietudes sobre el impacto económico de la reducción de la jornada laboral.
La Concanaco Servytur advirtió que la medida podría elevar el costo anual hasta en 66 mil pesos por trabajador y pidió incentivos fiscales para empresas.
En Querétaro, la Coparmex señaló que las micro y pequeñas empresas podrían enfrentar dificultades, sobre todo en sectores con turnos de fin de semana como comercio y turismo.
“Nos preocupan las mipymes de comercio… esto puede afectar mucho”, expresó su dirigencia estatal.
Postura de sindicatos y trabajadores
Sindicatos reconocieron avances en la reforma, pero pidieron ajustes en algunos puntos. Uno de los principales reclamos es que no se incluyó el segundo día de descanso obligatorio en la propuesta constitucional.
Las organizaciones también alertaron sobre el aumento de horas extra permitidas, que pasaría de 9 a 12 semanales. Según su pronunciamiento, esto podría abrir la puerta a una extensión de jornadas y aumentar cargas fiscales y de seguridad social.
Un cambio laboral con impacto nacional
La reducción de la jornada laboral a 40 horas es una de las reformas laborales más relevantes en décadas en México. Su aprobación implicaría ajustes en la organización del trabajo, costos empresariales y condiciones laborales en todo el país.
El proceso legislativo continúa y se espera que en las próximas semanas se definan los términos finales de una reforma que impactará a trabajadores, empresas y economía nacional.



