La decisión de Sergio Mayer de pedir licencia como diputado federal para integrarse a La Casa de los Famosos reavivó el debate sobre la responsabilidad de los legisladores.
El señalamiento más contundente llegó desde el micrófono de Azucena Uresti, quien calificó el episodio como una falta de respeto a la ciudadanía.
Impuntual en el Congreso, sin faltas en los realities
Registros oficiales de la Cámara de Diputados indican que Mayer asistió a nueve de 62 sesiones en la actual legislatura, con 53 inasistencias justificadas. Pese a integrar comisiones de Seguridad, Justicia y Defensa Nacional, su actividad en el Pleno resultó mínima, con cinco participaciones en tribuna a lo largo de nueve años como legislador plurinominal de Morena.
La licencia, aprobada el 17 de febrero de 2026, coincidió con discusiones de alto impacto, como la revisión de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el dictamen para reducir la jornada laboral a 40 horas. El permiso, por tiempo indefinido, deja el escaño en manos de su suplente hasta 2027.
La crítica de Azucena Uresti
En su programa de radio, Uresti lanzó una crítica frontal que vinculó el caso con la narrativa ética del partido en el poder. “Sergio Mayer pidió licencia para irse a participar a la casa de los famosos. Bueno, ¿qué es esto? ¿Con qué respeto quieren ser tratados los políticos de Morena? ¿Con qué autoridad pretenden venir a decirnos después a los ciudadanos que la honestidad, que el respeto, que el no a la traición, no al robo?”, expresó.

Más adelante, añadió: “Si usted quiere ser actor, si quiere ser famoso, si quiere ganar dinero en los espectáculos, pues no ocupe un lugar en donde, además, pues ni siquiera es eficiente, Sergio, ni siquiera es eficiente como legislador”.
Para la periodista, el episodio “no es superficial” y “se burlan en nuestra cara”, con efectos que alcanzan la discusión electoral rumbo a 2027.
Las polémicas de Sergio Mayer
Las críticas también retomaron antecedentes de su paso por San Lázaro, como la organización de homenajes y eventos de entretenimiento —entre ellos uno a la Sonora Santanera— durante una emergencia nacional por inundaciones.

En contraste, el senador Ricardo Monreal consideró adecuada la solicitud de licencia. “Era lo más lógico. Lo otro de mantenerse como diputado, pues no hubiera sido conveniente”, afirmó, al tiempo que pidió “poner filtros” para mejorar la selección de perfiles legislativos.
La controversia fue tema en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien tuvo una opinión parecida a la de Ricardo Monreal: “Es un asunto de Morena, pero cuando un diputado se va, hay suplentes”.
La polémica creció en redes y se amplificó por la cercanía de Mayer con realities televisivos de Telemundo, un contexto que, para Uresti, desnuda una contradicción entre discurso político y práctica pública.



