Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La madrugada del 22 de febrero de 2014 marcó el fin de una persecución que se extendió durante trece años. En el departamento 401 del condominio Miramar, ubicado sobre el malecón de Mazatlán, fue detenido Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, considerado en ese momento el narcotraficante más buscado del mundo.
De acuerdo con autoridades federales, la captura se concretó a las 6:40 de la mañana sin que se realizara un solo disparo. Junto al líder del Cártel de Sinaloa fue arrestada únicamente otra persona. El entonces procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, calificó el operativo como “impecable” y aseguró que fue resultado de meses de inteligencia y seguimiento.
Desde su escape del penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, en 2001, Guzmán Loera se convirtió en prioridad para las agencias de seguridad de México y Estados Unidos. Su evasión popularmente atribuida a un carrito de lavandería pasó a formar parte del imaginario del narcotráfico en el país.
Tras la muerte de Osama Bin Laden, la presión internacional aumentó y el capo sinaloense ocupó los primeros lugares en la lista de los más buscados. Durante más de una década circularon versiones sobre su paradero: rumores de detenciones en 2003, 2007, 2010 y 2012, así como reportes que lo situaban en Centroamérica, entre Guatemala y Honduras.
Sin embargo, su captura ocurrió en Sinaloa, el estado donde nació y desde donde consolidó su estructura criminal.
En los días previos al 22 de febrero, los operativos federales se intensificaron en Culiacán y Tijuana. El 13 de febrero fue detenido Joel Enrique Sandoval Romero, alias “El 19”, señalado como jefe de sicarios del Cártel de Sinaloa, junto con otras nueve personas.
Posteriormente, cayó Jesús Peña, alias “El 20”, identificado como jefe de seguridad de Ismael Zambada García, “El Mayo”, considerado el segundo al mando de la organización.
La presencia constante de elementos de la Marina en Culiacán alertó a la prensa local, que percibió movimientos inusuales. Incluso fue cateada una vivienda vinculada a Griselda López Pérez, exesposa del capo, lo que confirmaba que la búsqueda se encontraba en su fase final.
En conferencia realizada en un hangar de la Secretaría de Marina en Ciudad de México, el entonces presidente Enrique Peña Nieto informó primero sobre la detención a través de redes sociales, y posteriormente Murillo Karam ofreció detalles.
Entre el 13 y el 17 de febrero se realizaron cateos en distintos domicilios que presuntamente frecuentaba Guzmán Loera. Las autoridades descubrieron que varias viviendas estaban conectadas por túneles algunos enlazaban hasta siete casas y utilizaban el sistema de drenaje lo que dificultó su captura.
“Las puertas estaban reforzadas con acero, lo que permitió intentos de escape por los túneles mientras se abrían”, explicó el procurador, quien añadió que en ocasiones anteriores se evitó actuar para no poner en riesgo a civiles.
Finalmente, el operativo decisivo se concretó en un conjunto habitacional de dos torres y 27 departamentos Según residentes, el capo había llegado apenas dos días antes y sin un despliegue ostentoso.
Antes de las siete de la mañana, elementos de la Marina aseguraron el inmueble y trasladaron a los detenidos a un helicóptero que aguardaba a unos metros. Así terminó, aquel 22 de febrero de 2014, una de las búsquedas más prolongadas y mediáticas en la historia reciente de México.



