Fuerzas Federales abatieron a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Fue durante las primeras horas de este domingo que se reportaron bloqueos en importantes avenidas de Reynosa Tamaulipas, situación que comenzó a replicarse en otros estados como Jalisco, Michoacán, Aguascalientes, Guanajuato y Colima. Ante ello, autoridades emprendieron operativos para neutralizar estos bloqueos y no poner en riesgo a la población.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, confirmó que hubo un operativo en Tapalpa, y que tras los hechos hubo bloqueos en la entidad.
Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, pasó de ser un recolector de aguacates en su natal Michoacán a convertirse en el líder absoluto del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más prolíficas y violentas del siglo XXI. Tras una breve incursión en Estados Unidos durante los años 80, donde fue deportado por tráfico de heroína, Oseguera regresó a México para integrarse a las filas policiales y, posteriormente, al brazo armado del Cártel de Milenio. Tras la fragmentación de antiguas estructuras criminales y la muerte de figuras clave como Ignacio “Nacho” Coronel, “El Mencho” capitalizó el vacío de poder para fundar el CJNG, consolidando su dominio mediante una disciplina paramilitar y una agresiva estrategia de expansión territorial.
Bajo su mando, la organización ha transformado el mapa del narcotráfico global, extendiendo sus operaciones a más de 20 países y dominando rutas estratégicas para el tráfico de metanfetamina y fentanilo. La notoriedad de Oseguera Cervantes alcanzó niveles críticos tras ordenar ataques directos contra fuerzas federales, incluyendo el histórico derribo de un helicóptero militar en 2015, lo que lo posicionó como el objetivo prioritario de las agencias de seguridad en México y Estados Unidos.
A pesar de los constantes rumores sobre su estado de salud y los operativos para su captura, “El Mencho” permanece en la clandestinidad, mientras el gobierno estadounidense mantiene una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a su arresto.



