La aviación israelí ha lanzado este domingo —en el segundo día de su guerra mano a mano con EE UU para derrocar al régimen iraní— una oleada de bombardeos contra “el corazón de Teherán”, donde decenas de miles de personas lloran en las calles y prometen venganza por la muerte del líder supremo, Alí Jameneí. Su fallecimiento lo confirmó de madrugada, entre lágrimas, un presentador de la televisión nacional, al leer un comunicado del Consejo de Defensa. Israel ha desvelado este domingo que su aviación lanzó la bomba contra el complejo de la capital donde estaba reunido con otros altos mandos. Una bandera roja, símbolo de la venganza, luce ya en la cúpula de la mezquita de Jamkaran, en la ciudad de Qom, un destacado centro de estudios y peregrinación chíi. Desde la mañana, Irán ha lanzado hasta cuatro oleadas de misiles contra Israel, donde las sirenas están sonando con frecuencia.
La aviación israelí está golpeando de nuevo la capital iraní. Han sido al menos una decena de ataques, en cuatro oleadas. Las imágenes de televisión muestran columnas de humo. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, así lo ha confirmado: “En los próximos días atacaremos miles de objetivos del régimen terrorista. Crearemos condiciones para que el valiente pueblo de Irán se libere de las cadenas de la tiranía”. “Ciudadanos de Irán, no perdáis esta oportunidad”, ha manifestado Netanyahu, de nuevo instando a los ciudadanos iraníes a que se rebelen contra la cúpula de poder.
Tres soldados estadounidenses han muerto y cinco han quedado heridos graves en la Operación Furia Épica, según ha informado este domingo el Pentágono, que puntualiza que no aportará más información por el momento por respeto a las familias de los implicados. La ofensiva de Estados Unidos e Israel ha matado desde ayer al menos a 200 personas y herido a 700 en todo el país, según la Media Luna Roja.
Además del ayatolá Ali Jameneí, entre las víctimas figuran siete altos cargos del régimen iraní, incluyendo el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur. Las fuerzas iraníes respondieron ayer lanzando misiles y drones contra bases estadounidenses en Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, y contra Israel.
En el golpe más letal de Irán a Israel en los dos días de guerra y en plena venganza por la muerte de su líder supremo, la caída de un misil sobre un refugio municipal ha causado al menos nueve muertos y 28 heridos, dos de ellos en estado crítico, según los servicios sanitarios. Un vídeo ha captado el instante en el que el misil causa un incendio al impactar junto a una sinagoga en la localidad de Beit Shemesh, en el centro del país.
La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, ha dado cuenta de “varias explosiones masivas” este domingo en una zona donde están ubicadas sedes de instituciones y ministerios. Aún no se ha dado cuenta de víctimas de este ataque.
Es la misma aviación que se ha atribuido el mérito del asesinato de Jameneí, en la oleada inicial de bombardeos que ha desencadenado una guerra regional en la que Irán ha disparado ya contra todos los países del Consejo de Cooperación del Golfo. El último, Omán, el país que ejerció de mediador entre Washington y Teherán.
El Ejército israelí ha indicado en un comunicado que el líder supremo “fue blanco de una operación precisa y a gran escala” llevada a cabo su Fuerza Aérea. También en una nota, las fuerzas armadas israelíes han cifrado en 40 los objetivos de alto rango eliminados por sus bombas durante la Operación Rugido de León. “Un ataque histórico que fue posible gracias a la orientación de la inteligencia de las Fuerzas de Defensa [FDI] de Israel”, dice la nota.
“Asimismo, las FDI han desmantelado la mayoría de los sistemas de defensa aérea en el oeste y centro de Irán y están allanando el camino hacia el establecimiento de la superioridad aérea sobre los cielos de Teherán”, continúa el comunicado militar.
Estados Unidos llevaba meses vigilando los movimientos de Jameneí y cada vez sabía más dónde solía estar y cuáles eran sus patrones de comportamiento, según el diario The New York Times. Cuando los servicios de inteligencia estadounidenses supieron el sábado que se reuniría con otros altos mandos y, casi con total certeza, que estaba en el recinto, pasó la información a Israel, que efectuó el ataque, en el que también murieron su hija, su nieta y su yerno.



