Culiacán, Sin. (RI Noticias).- La rickettsiosis se ha consolidado como una amenaza crítica para la salud infantil en la región debido a su agresiva evolución. Carlos Mijail Suárez Arredondo, director general del Hospital Pediátrico de Sinaloa, advirtió que una vez que un niño es infectado por una garrapata, los síntomas aparecen en un lapso de entre dos a seis horas.
El especialista enfatizó que la rapidez con la que progresa el padecimiento está directamente ligada a la edad del paciente, siendo los más pequeños los más vulnerables
“Si para el cabo de 12-16 horas, el niño no ha recibido atención, va a estar prácticamente en un estado de choque que puede comprometer la vida del menor. Entre más chico, más rápida es la progresión de esta enfermedad. Entonces, es bien importante que la gente, si tiene la mínima sospecha de que su niño está pasando por esta situación, acuda a consulta”.
Uno de los mayores desafíos para el diagnóstico oportuno es que la rickettsia suele confundirse con otras enfermedades febriles exantemáticas como la varicela, el sarampión, la rubéola o incluso el dengue. Todas estas afecciones comparten síntomas iniciales como fiebre y lesiones en la piel, lo que hace indispensable una exploración física detallada y un interrogatorio médico dirigido para diferenciar el cuadro clínico y evitar desenlaces fatales.
Finalmente, las autoridades del Hospital Pediátrico hicieron un llamado a evitar la automedicación, ya que administrar fármacos sin supervisión profesional solo logra ocultar temporalmente la fiebre. Por ello, se reitera que cualquier cuadro febril en un menor es motivo suficiente para acudir de inmediato a una unidad de salud.



