El llamado del Presidente Donald Trump a China, Francia, Japón, Corea del Sur, Gran Bretaña y otros países para que envíen buques de guerra para mantener el Estrecho de Ormuz “abierto y seguro” no dio el resultado que la Casa Blanca quería. Los precios del petróleo se han disparado durante la guerra con Irán pero ningún país se presentó con un compromiso hasta ahora.
Los precios del petróleo se han disparado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva aérea contra Irán el 28 de febrero. Si bien la administración Trump y otros gobiernos han intentado calmar la volatilidad y reducir los precios –incluso aliviando las sanciones a algunos crudos rusos—, hasta el momento han tenido poco éxito. El bloqueo ha llevado a Trump a amenazar con ataques a la infraestructura petrolera en la isla de Kharg, donde se encuentra la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, lo que casi con toda seguridad desestabilizaría aún más los mercados energéticos.
Irán sufrió el domingo una nueva oleada de ataques que, según el ejército israelí, alcanzaron bases de la Guardia Revolucionaria Islámica y la milicia Basij en la parte occidental del país. Israel ha llevado a cabo más de 7 mil ataques contra Irán desde el inicio de la guerra, según informaron fuentes militares.
El Secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró a la cadena NBC que ha estado “en diálogo” con algunos de los países, pero no dice cuáles. Afirmó que esperaba que China “fuera un socio constructivo” en la reapertura del Estrecho de Ormuz, pero tampoco parece tener respuesta.
El Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró a la cadena CBS que Teherán ha recibido solicitudes de varios países que buscan un paso seguro para sus buques. Añadió que se había permitido el paso a un grupo de buques de diferentes países, sin ofrecer tampoco más detalles.
Pero este domingo crecieron los temores sobre las repercusiones económicas mundiales de la guerra en Irán, después de que Chris Wright reconociera en esa entrevista televisada que no había garantías de que los precios del petróleo bajaran en las próximas semanas. Un día después de que el Presidente Trump instara a otros países a enviar buques de guerra a la región para poner fin al bloqueo iraní de facto del Estrecho de Ormuz, vital para la economía, los gobiernos extranjeros respondieron con cautela, cuando es que respondieron.
En esto coincide toda la prensa estadounidense, desde The New York Times hasta Associated Press. Incluso lo dice así The Wall Street Journal, un diario que suele coincidir con los puntos de vista de Trump: “El llamamiento del Presidente Trump a otros países para que ayuden a asegurar el Estrecho de Ormuz no obtuvo compromisos inmediatos por parte de las naciones que mencionó, entre ellas Japón, Corea del Sur y el Reino Unido”, dijo.
Israel lanzó una nueva oleada de ataques aéreos contra Irán, mientras que las fuerzas iraníes afirmaron estar disparando contra objetivos estadounidenses e israelíes, en la tercera semana de la guerra, sin que se vislumbre el fin de los combates.
El Ministro iraní Araghchi dijo a CBS News que el país no había intentado negociar con Estados Unidos y que estaba “dispuesto a defendernos el tiempo que fuera necesario”. Declaró a través de Telegram que el estrecho, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, “está abierto a todos, excepto a los barcos estadounidenses y los de sus aliados”. Sin embargo, en la práctica, el petróleo que se transporta a través de este paso proviene de Irán o de aliados estadounidenses como Arabia Saudita y Kuwait.



