En 2021, el Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Salud que prohíbe las pruebas cosméticas en animales, marcando un avance histórico en la protección animal.
La iniciativa recibió 103 votos a favor y establece que no podrán fabricarse, importarse ni comercializarse productos cosméticos que hayan sido probados en animales, ya sea en su formulación final o en sus ingredientes.
Sanciones penales
La reforma contempla penas de dos a siete años de prisión para quienes participen en estas prácticas, así como multas de entre 200 y dos mil UMAs.
Con esta decisión, México se convirtió en el primer país de América del Norte en implementar esta prohibición y en el número 41 a nivel mundial.
Campaña que impulsó el cambio
El debate público se intensificó tras la difusión de la campaña #SalvaARalph, impulsada por la organización Humane Society International.
El movimiento reunió más de 1.3 millones de firmas, lo que contribuyó a acelerar la discusión legislativa.
El director de HSI en México, Antón Aguilar, destacó que la reforma representa el fin de la crueldad innecesaria en la industria cosmética.
Asimismo, se reconoció el impulso del senador Ricardo Monreal Ávila, quien presentó la iniciativa en 2019.
Consumidores impulsan cambio
La reforma también responde a una transformación en el consumo. Un estudio de Parametría reveló que el 78% de los mexicanos considera importante adquirir productos libres de crueldad animal.
Especialistas señalan que esta tendencia ha motivado a las empresas a adoptar métodos alternativos más éticos y seguros.
Desde la ONG Te Protejo, Nicole Valdebenito afirmó que esta decisión posiciona a México como referente en la región.

Impacto global de las pruebas
De acuerdo con datos legislativos, más de 500 mil animales son utilizados cada año en pruebas cosméticas a nivel mundial, en procedimientos considerados dolorosos e innecesarios.
Actualmente existen alternativas científicas que permiten evaluar la seguridad de los productos sin recurrir a animales.
Hacia una industria más ética
La reforma también garantiza el derecho a la información del consumidor, al permitir que los productos indiquen en su etiquetado si son libres de pruebas en animales.



