México tendrá el segundo puente más grande de Latinoamérica con la construcción del Puente Vehicular Nichupté, infraestructura que se suma a las inversiones de vialidad que ha destinado el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para facilitar la movilidad entre sitios turísticos y que a su vez promete ser uno de los puentes más grandes de Latinoamérica. El proyecto cruzará la laguna del mismo nombre en Cancún, Quintana Roo y tendrá una longitud de 11. 2 kilómetros.
SICT dio a conocer que el proyecto tiene un avance del 92 por ciento, por lo que se prevé que se finalice antes del 2027. Su propósito principal será fortalecer la conectividad entre el centro de Cancún y su zona hotelera, que recibe la mayor parte de afluencia turística del estado.
Así será la ruta del Puente Vehicular Nichupté
De acuerdo con autoridades, la obra beneficiará a 1.3 millones de mexicanos y a 20 millones de turistas al año. El Puente Vehicular Nichupté tomará un atajo al cruzar sobre un cuerpo de agua, lo que permitirá reducir el tráfico en hasta más de 45 minutos. Su tramo principal tendrá una longitud de 8.8 kilómetros y 2 entronques de 2.4 kilómetros.

Proyectos México asegura que la obra tuvo una inversión estimada de 8 millones 586 mil pesos. Sin embargo, las obras también incluyeron labore de rescate que incluyen 118 hectáreas de pasto marino rehabilitado, mil 168 ejemplares de vegetación rescatados y más de 2 mil 100 animales reubicados.
¿Cuál es el puente más grande de Latinoamérica?
Actualmente el Puente Río-Niterói de Río de Janeiro, Brasil, es el más grande en Latinoamérica, con una longitud de 13. 3 kilómetros sobre la bahía de Guanabara. Esta hazaña de la ingeniería conecta al Río de Janeiro con Niterói y su ruta ha sido fundamental para impulsar el desarrollo económico y social de la región.
Su trayecto es equivalente a 120 estadios de fútbol profesionales y antes de su inauguración (1974) la única forma de trasladarse entre ciudades era a través de un ferry. A lo largo de las décadas, ha facilitado millones de desplazamientos diarios y ha sido un motor innegable en la economía brasileña, lo que la ha convertido en no solo un proyecto de vialidad exitoso, sino también en una obra que ha facilitado oportunidades y ha multiplicado las cifras de empleo.



