A pesar de haber perdido su registro nacional en 2024, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) busca reconfigurarse desde lo local y recuperar su identidad como fuerza de izquierda. O, por lo menos, así lo han anunciado los frentes de 9 de las 13 entidades donde aún cuenta con registro local.
En ese contexto, 9 de las 13 entidades donde aún conserva su registro acordaron rechazar cualquier alianza con el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) rumbo a las elecciones de 2027.
El bloque está integrado por Baja California, Guerrero, Michoacán, Tlaxcala, Zacatecas, Oaxaca, Ciudad de México, Hidalgo y Morelos, donde las dirigencias han comenzado a coordinarse mediante giras conjuntas y la construcción de una agenda política común.

De acuerdo con Octavio Ocampo, dirigente estatal en Michoacán, el objetivo es fortalecer una postura nacional desde lo local, sin perder la autonomía de cada comité estatal.
“Decimos: no vamos a tener alianzas con el PRI, con el PAN rumbo al 2027. Estos partidos locales del PRD se han manifestado como una izquierda democrática, progresista y vanguardista”, afirmó el dirigente
Alianza con PRIAN provocó muerte del PRD
El distanciamiento con el PRIAN responde, en gran medida, a los resultados electorales adversos que dejó dicha estrategia en los últimos años. Desde el propio frente perredista se reconoce que las alianzas con partidos de derecha contribuyeron a la pérdida del registro nacional y al debilitamiento de su base electoral.
En estados como Michoacán, el PRD pasó de gobernar con Silvano Aureoles (2015-2021) a convertirse en una fuerza marginal. En la elección de 2021, en coalición con PAN y PRI, obtuvo apenas el cuarto lugar en la votación, con cerca del 12 por ciento de los sufragios.

Mientras que en el Congreso local también sufrió un retroceso significativo, al pasar de cinco diputaciones a sólo dos en 2024.
Situaciones similares se replicaron en Guerrero, Baja California, Zacatecas y Tlaxcala, donde incluso el número de votos nulos superó al respaldo obtenido por el PRD en diversas elecciones.
En Baja California, por ejemplo, el partido apenas alcanzó el 0.9 por ciento de la votación en la elección de gubernatura, mientras que en procesos legislativos posteriores su apoyo no superó el 1.4 por ciento.

Además, dirigentes locales han criticado que las decisiones de alianzas fueron impuestas desde las cúpulas nacionales sin considerar a las bases estatales.
“Eran decisiones muy cupulares… en los estados sólo las recibíamos”, reconoció Ocampo.
PRD irá solo a comicios del 2027
De cara a 2027, el PRD apuesta por competir en solitario en los estados donde mantiene registro, aunque no descarta eventuales coincidencias con otras fuerzas de izquierda, incluido Morena, aunque esto no es prioridad en este momento.
El reto será mayúsculo. En entidades como Estado de México, Tabasco, Aguascalientes y Sonora, el partido también se jugará su permanencia como fuerza local, aunque estas no se han integrado al bloque que rechaza alianzas con el PRIAN, debido a que aún evalúan posibles coaliciones.

Las elecciones de 2027 serán clave, ya que se renovarán 17 gubernaturas, congresos locales, ayuntamientos y la Cámara de Diputados federal. El PRD llegará a este proceso con el antecedente de haber perdido su registro nacional en 2024 al no alcanzar el 3 por ciento de la votación.
Ese mismo año evidenció su declive electoral: pasó de 2.83 por ciento en la elección presidencial de 2018 a apenas 1.86 por ciento en 2024. Incluso, el voto nulo superó su respaldo ciudadano, reflejando una crisis profunda de representación.



