Guillermo Pérezbolde, director de la agencia Mente Digital, alertó sobre los riesgos de utilizar la inteligencia artificial (IA) como sustituto de la terapia psicológica profesional. En entrevista para El Heraldo Televisión. enfatizó que los sistemas de IA están programados para complacer al usuario, una característica que contraviene los principios esenciales de una consulta terapéutica efectiva, donde el cuestionamiento y la confrontación son fundamentales para el bienestar del paciente.
Los sistemas de inteligencia artificial están diseñados para generar satisfacción en el usuario, lo que los hace inadecuados para abordar problemas psicológicos complejos. El experto explicó que esta programación impide un proceso terapéutico genuino, ya que su objetivo es mantener al usuario contento y satisfecho con el diálogo.
“Los sistemas de inteligencia artificial hoy están programados para que te den la razón, para que te atiendan, para que te cuiden de una manera donde al final de la plática siempre termines contento y satisfecho con ese diálogo que tuviste”.
La complacencia de la IA frente a la terapia profesional
Esta característica contrasta directamente con la labor de un terapeuta, quien debe desafiar y confrontar al paciente cuando sea necesario para fomentar el crecimiento y la introspección. La IA, por su diseño, evita esta confrontación.
“No te va a cuestionar, no va a contradecirte, no va a retar, sino te va a dar lo que cree que necesitas escuchar para que sigas bien en la plática”.
Un estudio realizado por la Universidad de Brown ha respaldado estas advertencias, concluyendo que la interacción con esta tecnología para fines terapéuticos, psicológicos o psiquiátricos no es recomendable. La falta de cuestionamiento y contradicción, lo cual viola los procedimientos y procesos esenciales que un profesional de la salud mental sigue rigurosamente durante una consulta o el análisis de un paciente.
México y la creciente dependencia digital en salud mental
La facilidad y rapidez con la que la inteligencia artificial ofrece respuestas ha propiciado una creciente dependencia en la población, un fenómeno donde se delegan tareas mentales a herramientas externas. Este acto de offloading cognitivo es particularmente notorio en México, donde el uso de la IA para consultas personales y psicológicas se ha posicionado como el principal a nivel mundial.
“México está en el top 10 de los países que más uso hacen de la inteligencia artificial en el mundo e imagínate si el uso número uno es ese, imagínate cuánta gente está confiando su tema psicológico, mental, en un sistema de inteligencia artificial”.
Esta estadística subraya la magnitud del desafío y la necesidad de concienciar sobre los límites de la tecnología en áreas tan sensibles como la salud mental, donde la confrontación y una opinión realmente sincera son a menudo indispensables para un progreso real y duradero.



