Omar Estada, experto en comportamiento humano dio a conocer los resultados de un estudio reciente sobre la cultura y actitud del mexicano al viajar, el cual revela una compleja relación con las vacaciones, marcada por la anticipación y por los sentimientos de culpa.
En entrevista con Blanca Becerril a través de El Heraldo Radio el presentador del análisis dio a conocer que el viaje es una de las mejores sensaciones de la vida, pero su disfrute pleno se ve a menudo empañado por diversas preocupaciones.
Destacó que la adicción que genera el conocer nuevas fronteras físicas, culturales, gastronómicas y emocionales. Sin embargo, reconoció que ser un viajero implica incomodidad y la necesidad de resolver situaciones rápidamente, lo que puede transformar la experiencia.
La planeación del viaje: entre la anticipación y la angustia financiera
La planificación de un viaje en México es un proceso que se extiende en el tiempo y está fuertemente influenciado por la economía personal. El estudio indica que la mayoría de los mexicanos, un 63%, planea sus viajes con meses de antelación, una práctica que se ha vuelto esencial debido a las exigencias económicas actuales.
“El 63 % planea sus viajes para los próximos meses, no lo planea como para mañana, el fin de semana… la economía te exige planear cualquier viaje”, detalló el presentador del estudio.
A pesar de las recientes reformas laborales en México, que establecen un mínimo de 12 días de vacaciones al año, la dificultad para desconectarse persiste. Mencionó el caso de una colaboradora con más de cincuenta días de descanso acumulados, evidenciando la resistencia a tomar el tiempo libre completo. La culpa no solo se manifiesta al pedir las vacaciones, sino también durante el disfrute de estas.
“Qué contradicción, porque deseamos tanto unas vacaciones pero cuando las tomamos, las pedimos o las vivimos, regresamos a decir: ‘Creo que no me lo merezco del todo'”, reflexionó el presentador. Este sentimiento de no merecimiento o la necesidad de regresar a la rutina, incluso durante el descanso, subraya la compleja relación que los mexicanos mantienen con el ocio y el trabajo.
¿Por qué sentimos culpa al descansar?
La experiencia del viaje, para muchos, comienza mucho antes de la partida. Un 40% de los encuestados señaló que su aventura inicia “cuando pienso en el lugar”, desde el momento en que se inspiran en un destino a través de una página web o redes sociales. Otros hitos en la planeación incluyen calcular el presupuesto (25%), fijar una fecha (23%) y coordinar con los compañeros de viaje (22%).
Sin embargo, la anticipación no está exenta de preocupaciones.
- Un 28% de los viajeros observa con angustia cómo los precios de los destinos aumentan durante el proceso de planificación.
- Un 22% prioriza la coordinación de fechas
- Un 21% piensa constantemente en posibles imprevistos.
- Un 10% de los mexicanos declara disfrutar plenamente el proceso de planificación, encontrando satisfacción en cada reserva y cada paso organizado.
La culpa de vacacionar: un fenómeno cultural en México
Más allá de la logística, el estudio también aborda un fenómeno cultural arraigado en México: la culpa por vacacionar. El presentador del estudio destacó que, históricamente, en el ámbito laboral, pedir vacaciones o incluso salir a la hora establecida ha sido mal visto por los compañeros. Esta percepción genera una contradicción profunda en la psique del viajero mexicano.



