Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- El presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Mazatlán, José Luis Arreola Montoya, señaló públicamente la presunta corrupción en obras públicas del puerto, tras el derrumbe de una estructura con un costo de 1.5 millones de pesos. La obra, que de acuerdo al líder del partido no duró ni 70 días en pie, es un claro ejemplo de lo que Arreola califica como “obras de cuarta” realizadas por la administración actual.
Agregó, que la construcción del canal ubicado en el Fraccionamiento Arboledas INVIES no solo presentó fallas a menos de dos meses de su inauguración, sino que también tuvo un costo inflado y exige la renuncia de la arquitecta Cristina Ovalle, titular de la dependencia responsable, a quien acusa de estar involucrada.
“Por la clase de obras que han estado haciendo en el puerto de Mazatlán, ahí nos salió más o menos el patito, porque eso es lo que han hecho, puras obras de cuarta, esta es una obra que según costó 1.5 millones, una obra donde pues vean, a menos de dos meses de inauguración, pues ya se desquebrajó, ¿por qué?, porque es una obra patito, no soy arquitecto, pregunté, pero me dicen que es una obra de mala calidad, de mal material y que su costo no es de 1.5, no pasa dicen de medio millón de pesos, pero ya ven ustedes cómo son de corruptos, corruptos los del gobierno de la 4T”
El líder del PRI también señaló al Contralor Interno, Everardo Velarde, para que investigue el caso a fondo. Exige que se identifique a la constructora responsable y que se sancione a los funcionarios municipales que supervisaron y recibieron la obra. La falta de acción por parte de la Contraloría, a la que Arreola acusa de no hacer nada, se interpreta como un acto de complicidad con la corrupción que, prevalece en el gobierno local.
Finalmente, Arreola Montoya manifestó su intención de unir fuerzas con otros regidores de oposición, como Maribel Chollet, Wendy Baraja y Felipe Parada, para ejercer presión y exigir una reparación de la obra. Además, no descarta la posibilidad de que la construcción no cuente con una fianza o garantía debido a la falta de licitaciones adecuadas, lo que agrava la situación y deja en evidencia una vez más el “penoso” estado de la administración pública en Mazatlán.



