El Gobierno de Michoacán ha nombrado al policía José Antonio Cruz Medina como nuevo secretario de Seguridad en el Estado. El funcionario, que fue director en la Guardia Nacional y en la extinta Policía Federal, ha sido anunciado como “un relevo estratégico” tras la crisis desatada por el asesinato del alcalde Uruapan, Carlos Manzo. Cruz Medina llega a sustituir a Juan Carlos Oseguera, como parte del Plan Michoacán, la estrategia ideada por la presidenta Claudia Sheinbaum para atender la espiral de violencia de la entidad.
El brutal homicidio de Manzo en la celebración del Día de Muertos, solo unos días después del asesinato del líder limonero de Apatzingán Bernardo Bravo, ha vuelto a poner a Michoacán como una “prioridad nacional” del Gobierno mexicano. Sheinbaum anunció el que es ya el cuarto plan de pacificación del Estado en dos décadas. La presidenta ha anunciado una batería de un centenar de medidas para atajar el problema de raíz. Las acciones incluyen la inversión de 57.000 millones y el envío de 10.000 militares a la entidad, además de nuevas estrategias de combate a la extorsión de agricultores, la ampliación de becas estudiantiles y apoyos sociales, y la inversión en carreteras y alambrado público.
Es para consolidar esta estrategia que ha sido nombrado el experto en inteligencia y seguridad, José Antonio Cruz Medina. El funcionario proviene, igual que el poderoso secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, de la extinta Policía Federal. Esta dependencia, que fue eliminada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador para crear la Guardia Nacional, ha ido recobrando protagonismo bajo la administración de Sheinbaum. La estrategia de la presidenta, que ha dado poder total a García Harfuch para atender la crisis de violencia del país, se apoya ahora en mandos formados en la Policía Federal.
A Francisco Almazán, director del Centro Nacional de Inteligencia; Héctor Elizalde, subsecretario de Investigación, u Omar Reyes, al frente de la Unidad de Inteligencia Financiera (de la Secretaría de Hacienda), se le suma ahora Cruz Medina. El Gobierno michoacano ha anunciado que el nombramiento del policía “busca reforzar las acciones articuladas entre instituciones federales y estatales en materia de combate a la delincuencia y reducción de la violencia”. Es la misma línea que, por ejemplo, se está llevando a cabo en Guanajuato, otro de los Estados prioritarios para Sheinbaum. En esta entidad, la gobernadora panista Libia Denisse García nombró a Mauro González, también de la vieja Policía Federal.




