CDMX. (RI Noticias).-Las recientes declaraciones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ponen nuevamente en el centro del debate la percepción que el gobierno tiene sobre su propio desempeño y el estado de la oposición. La mandataria afirmó con convicción que su movimiento goza de un amplio respaldo popular, contrastándolo con una oposición que, a su juicio, tiene “menos presencia porque no tiene nada que ofrecer”, por lo que existe la posibilidad de convocar a una marcha para celebrar los “siete años de transformación” en el país.
En un recuento que la propia presidenta calificó como digno de celebración, se enumeraron logros significativos de la autodenominada Cuarta Transformación: la pensión universal para adultos mayores, el récord en inversión extranjera directa, la reducción de la pobreza y el fortalecimiento del peso frente al dólar. Estos avances, sin duda, impactan positivamente en la vida de millones de mexicanos.
“Hay mucho apoyo popular al movimiento de transformación. La mayoría está con el movimiento de transformación. La oposición realmente cada vez tiene menos presencia porque no tiene nada que ofrecer. Hay problemas también. Claro que hay problemas en México, pero para eso estamos, para trabajar todos los días para el bienestar de la gente y la paz y la tranquilidad”.
Mientras el gobierno festeja la supuesta falta de propuestas de la oposición, la ciudadanía vive bajo la constante amenaza de la delincuencia. La pregunta que queda en el aire es si el éxito en la redistribución de la riqueza o el aumento del salario mínimo pueden equilibrar la balanza frente a las cifras diarias de homicidios, extorsiones y desapariciones.
La transformación, para ser completa, debe garantizar que los mexicanos puedan gozar de los beneficios económicos en un entorno de seguridad y paz, la efectividad de una administración debe medirse no solo por las cifras macroeconómicas o el número de beneficiarios de programas sociales, sino por la capacidad de proteger la vida de sus ciudadanos.



