Culiacán, Sin (RI Noticias).-La subsecretaria de Derechos Humanos del Estado, Patricia Figuera, informó que Sinaloa suma ya 43bcuerpos recuperados de fosas comunes en el panteón 21 de Marzo, resultado del trabajo coordinado entre la Fiscalía, la Comisión Estatal de Búsqueda y especialistas forenses.
Explicó que, por instrucción del gobernador, la Subsecretaría coordina las labores, mientras que la Fiscalía lleva la parte técnica por lo que precisó que ya se trabaja en la cuarta fosa de la escala forense, donde, en solo una semana, se lograron 16 recuperaciones, gracias al avance en técnicas arqueológicas y forenses.
“Durante el año se han intervenido cuatro fosas en una se trabajó cinco semanas; en otra, cuatro semanas con 11 recuperaciones; y en la más reciente, 16 cuerpos adicionales. La expectativa es cerrar el año con 55 cuerpos, conforme a las averiguaciones previas proporcionadas por Fiscalía”
Figuera destacó que el equipo multidisciplinario que participa incluye arqueólogos, antropólogos, criminalistas y psicólogos, lo que ha permitido una recuperación más técnica, sistemática y respetuosa.
Además, recordó que la arqueología forense depende de factores climáticos y ambientales, lo que en ocasiones retrasa los trabajos, aunque actualmente hay condiciones favorables.
La funcionaria explicó que los cuerpos recuperados serán trasladados al Centro de Resguardo Temporal e Identificación Humana, donde permanecerán en condiciones dignas, ya sea en gavetas refrigeradas o nichos subterráneos. Paralelamente avanza el proceso de acreditación del laboratorio forense, necesario para la toma y análisis de muestras.
La subsecretaria explicó que Sinaloa cuenta también con más de 80 osamentas en resguardo, lo que incrementa el reto operativo, por ello, se trabaja en un programa bianual de recuperación, que será presentado en un anexo técnico para 2026–2027, una vez concluida esta fase cero.
Finalmente, señaló que el trabajo incluye atención a las familias observadoras, quienes enfrentan un fuerte desgaste emocional. La meta es concluir la intervención actual en una semana, sin retrasos climáticos, y continuar con un proceso profesional, ético y transparente en beneficio de las víctimas y sus familiares.




