México (RI Noticias.-)
De la extinción al rescate
El lobo mexicano (Canis lupus baileyi), una de las especies más emblemáticas del país, fue declarado extinto en el medio silvestre en 1976, luego de décadas de cacería indiscriminada. En aquel entonces, apenas sobrevivieron cinco ejemplares, base genética del programa de recuperación que inició formalmente hace más de 50 años.
Santuarios y conservación
El parque ecológico Hermenegildo Galeana, en el Estado de México, es uno de los dos principales santuarios administrados por la Cepanaf. En este recinto se albergan actualmente 13 lobos mexicanos, la mayoría nacidos en cautiverio, como parte del Programa Binacional México–Estados Unidos para la conservación de la especie. En total, 23 instituciones zoológicas mexicanas participan bajo esquemas de protección y manejo especializado.
Población actual
De acuerdo con autoridades ambientales, la población binacional ronda los 600 ejemplares. En México se contabilizan 116 lobos, de los cuales 47 son hembras y 69 machos. El Estado de México concentra el mayor número bajo resguardo, con 23 ejemplares distribuidos entre el parque Hermenegildo Galeana y el Centro de Conservación El Ocotal.
Reintroducción a la vida silvestre
El 11 de octubre de 2021 se realizó la primera liberación de cinco lobos mexicanos en la Reserva de la Biosfera de Janos, en Chihuahua. Desde entonces se han concretado 15 liberaciones, logrando una población silvestre estimada entre 35 y 40 ejemplares en la Sierra Madre Occidental.
En noviembre de 2019, la Semarnat reclasificó a la especie de “extinta en el medio silvestre” a “en peligro de extinción”, de acuerdo con la NOM-059. En julio de 2025, cámaras trampa captaron por primera vez a un lobo mexicano nacido completamente en libertad en el Área de Protección Campo Verde, Chihuahua.
Nueva liberación en Durango
Entre enero y febrero de 2026 está prevista la liberación de una manada de cinco lobos mexicanos en la sierra de Durango, específicamente en el municipio de Tepehuanes. El proyecto fue avalado tras estudios científicos sobre hábitat, disponibilidad de presas y aceptación comunitaria, con el objetivo de garantizar la autosuficiencia de los ejemplares y reducir conflictos con la ganadería.
Importancia ecológica
Especialistas destacan que el lobo mexicano es un depredador tope que regula poblaciones de herbívoros como el venado cola blanca y conejos. Su ausencia genera desequilibrios que afectan gravemente la vegetación y los ecosistemas.
Cambiar la percepción social
Autoridades ambientales subrayan que uno de los mayores retos es erradicar la imagen negativa del lobo como una amenaza. A través de educación ambiental y observatorios especializados, se busca sensibilizar a la población sobre su papel clave en la naturaleza y la necesidad de proteger los hábitats.
Retos a futuro
La Cepanaf adelantó que el objetivo a mediano plazo es establecer áreas de preliberación en el Estado de México, para preparar a los ejemplares en habilidades de caza y supervivencia, con miras a que el lobo mexicano continúe recuperando sus territorios ancestrales y su aullido vuelva a escucharse en más regiones del país.




