Culiacán, Sin (RI Noticias).-
Ante el asesinato reciente de policías en Sinaloa, Francisco Javier Villarreal Gastélum, presidente de la Federación de Colegios y Asociaciones de Abogados de Sinaloa (FAS) calificó como urgente permitir que los elementos porten armas durante sus días francos, como una medida básica de protección personal.
El abogado señaló que en promedio han sido asesinados hasta cinco policías al mes, y que entre el 90 y 95 por ciento de los casos ocurren cuando los agentes están fuera de servicio, principalmente al trasladarse a sus domicilios.
“Eso es muy grave. Imagínate bajo qué presión emocional y psicológica trabajan, y que al día siguiente terminen su turno sin armas. Eso es lo más triste, por la exposición de su integridad y la de su familia”.
Por ello, hizo un llamado a las autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales para que, de manera provisional, se autorice la portación de armas en días de descanso.
Agregó que investigó la numerología de seguridad pública a nivel local y federal, y encontró inconsistencias en las cifras oficiales ya que descuerdo con datos hablaba de 77 elementos, pero con el asesinato del policía en Mazatlán la cifra se elevó a 78, sin embargo, también se manejó el dato de 63 elementos y, con el caso más reciente, suman 64, lo que deja una discrepancia de 14 agentes.
El presidente de la FAS explicó, esa diferencia corresponde a 14 elementos federales entre fuerzas castrenses y seguridad federal.
Con base en la cifra más reciente, Villarreal Gastélum señaló que se trata de cuatro elementos asesinados por mes en el estado, es decir, un policía por semana.
Indicó que esta medida de poder portar un arma debe estar debidamente regulada, con autorización de la Secretaría de la Defensa Nacional, registro de armas, números de serie y oficios oficiales, garantizando un control estricto.
Villarreal Gastélum , finalmente, advirtió que la violencia contra policías refleja un serio desafío al Estado y genera una fuerte presión emocional en los elementos, quienes enfrentan el peligro constante aun fuera de servicio.




