El Frente Amplio Democrático — una nueva plataforma plural integrada por **políticos, académicos, juristas, activistas y exfuncionarios electorales — surgió como respuesta a la propuesta de reforma electoral que prepara el gobierno federal, con el objetivo de frenar cualquier modificación que consideren regresiva para la democracia mexicana.
Con más de 400 firmas de respaldo, entre ellas de expresidentes, exconsejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), académicos y figuras de la sociedad civil, el frente difundió un manifiesto público en el que advierte que la reforma, si se aprueba sin consenso amplio entre fuerzas políticas y sectores ciudadanos, pondría en riesgo la autonomía institucional, el pluralismo político y las posibilidades de alternancia democrática en México.
¿Qué señala el manifiesto?
Los firmantes del Frente Amplio Democrático alertan que la iniciativa de reforma aún no ha sido presentada formalmente, pero anticipan que su contenido podría debilitar las reglas actuales que sostienen la vida democrática del país. Argumentan que una imposición sin acuerdos amplios refleja una intención de cerrar espacios de representación plural y minimizar los contrapesos institucionales que garantizan la competencia electoral.
Perfiles de firmantes
Entre los más de 400 firmantes están:
- Políticos de distintas corrientes, incluyendo figuras reconocidas de décadas recientes.
- Exconsejeros del INE, como Lorenzo Córdova y José Woldenberg.
- Académicos, intelectuales y periodistas comprometidos con la defensa del Estado de derecho.
La diversidad de integrantes busca subrayar que el frente no responde a una sola fuerza política, sino a una coalición ciudadana plural que, según sus palabras, pretende defender las libertades políticas, la autonomía del sistema electoral y la representatividad proporcional al voto ciudadano.
Derechos y objetivos defendidos
En su pronunciamiento, el Frente Amplio Democrático enfatiza la importancia de:
- Garantizar autoridades y tribunales electorales verdaderamente autónomos e imparciales.
- Promover elecciones libres, equitativas y competitivas.
- Asegurar la representación proporcional al voto efectivo.
- Prohibir mecanismos de sobrerrepresentación.
- Fomentar la participación ciudadana informada y consciente.
Estos puntos forman parte de su visión para una reforma electoral incluyente y legitimada por la sociedad, en contraste con una reforma que consideran podría imponer reglas sin el aval de diversos actores políticos y sociales.



