Por unanimidad (121 votos a favor), el Pleno del Senado avaló en lo general la reforma para reducir de 48 a 40 horas la jornada laboral semanal, la cual se aplicará de manera gradual para que sea un hecho en el 2030.
Tras 50 años sin modificación, se aprobó la reforma al artículo 123 apartado A de la Constitución, para que la jornada laboral sea de cuarenta horas semanales en los términos que establezca la Ley. Las modificaciones ahora pasan a la Cámara de Diputados para que la analicen y la voten.
“Por cada seis días de trabajo las personas trabajadoras deberán disfrutar por lo menos de un día de descanso con goce de salario íntegro”, indica el texto modificado que impulsó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
A pesar de que la oposición (PAN, PRI y MC) votaron a favor, propusieron diversas modificaciones, por ejemplo que en la Constitución se deje claro que habrá dos días de descanso a la semana obligatorios, que se garanticen los mismos salarios y que la reforma no se aplique hasta el 2030. Sin embargo, estas modificaciones fueron rechazadas por Morena y sus aliados.
La senadora por el PRI, Carolina Viggiano Austria criticó que esta reforma es meramente electoral, ya que Morena aprovechará esta para hacerse de votos de aquí hasta las elecciones presidenciales de 2030.
El coordinador de la bancada de MC, Clemente Castañeda, sostuvo que no se garantizan los dos días de descanso semanales y exigió que se evite su implementación hasta el 2030 para que entre en vigor de inmediato.
El senador morena Oscar Cantón Zetina respondió a la oposición que en sus gobiernos neoliberales no hicieron nada para impulsar apoyos a la clase trabajadora.
“Vaya, vaya, vaya. Ahora resulta que sí hay prisa por ayudar a los trabajadores. Cuando tanto tiempo les negaron, por ejemplo, en el salario mínimo, tanto tiempo les negaron las más elementales prestaciones. Ahora tienen mucha prisa. ¿De cuándo acá el neoliberalismo ha tenido prisa por ayudar a la clase trabajadora? Pero claro, es un discurso aceptablemente mediocre de la oposición, pero que no se lo tragan allá afuera los trabajadores. Saben que nunca los han defendido esa derecha rancia y que nunca los van a defender”, indicó.
Al respecto, el senador por el PVEM, Luis Alfonso Silva aclaró que son días días, 40 horas semanales.
“Hagan la matemática, 8 horas por cinco días son las 40 horas, para qué establecerlo en la constitución si eso ya queda claro”, aseveró.
La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum indica que el trabajo extraordinario no excederá de 12 horas en una semana las cuales podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias, en un máximo de cuatro días en ese periodo.
“La prolongación del tiempo extraordinario que supere lo establecido en el párrafo que antecede, obliga a la persona empleadora a pagar doscientos por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada ordinaria conforme a lo establecido en la Ley de la materia.Las personas menores de dieciocho años no podrán laborar tiempo extraordinario”, precisa.
También se incluye la tabla donde se precisa que la reforma entra en vigor este año y cada año que transcurra disminuirá la jornada laboral en dos horas, hasta llegar al 2030 cuando se cumplan las 40 horas establecidas.



