En fechas asociadas al amor y las relaciones de pareja, como el Día de San Valentín, también se incrementan los riesgos de caer en fraudes amorosos, una modalidad de estafa que combina manipulación emocional, engaños digitales y presión psicológica para despojar a las víctimas de su dinero.
En México, este delito afecta de manera desproporcionada a las mujeres, quienes concentran dos de cada tres casos documentados.
De acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México, 66 por ciento de las víctimas de fraude amoroso son mujeres, principalmente en un rango de edad de 41 a 50 años, mientras que el 34 por ciento corresponde a hombres. Las cifras revelan que, aunque en algunos casos las estafas no se concretan, cuando sí lo hacen pueden provocar pérdidas que van desde 5 mil hasta más de 800 mil pesos.
Cómo operan las estafas románticas
El fraude amoroso suele iniciar en redes sociales o aplicaciones de citas, donde los estafadores crean perfiles atractivos y aparentemente reales. La principal plataforma de contacto identificada es Facebook, utilizada en 70 por ciento de los casos, aunque también se han detectado engaños a través de Bumble, OKCupid, Meetme, Jaumo, Pinalove, Hoop y Bumpy.

El primer contacto suele ser cordial y constante. Después, la relación migra a servicios de mensajería como WhatsApp, donde comienza una etapa de manipulación emocional, conocida como love bombing: mensajes frecuentes, halagos, promesas de amor y planes a futuro. En paralelo, los estafadores evitan dar información personal verificable y nunca concretan encuentros presenciales.
Promesas de negocios y criptomonedas
Testimonios recopilados por el Consejo Ciudadano señalan que detrás de muchos casos existe una red internacional de estafadores, principalmente hombres de origen árabe, que buscan mujeres profesionales, independientes y con solvencia económica, de entre 33 y 50 años.
El engaño suele escalar cuando aparece una supuesta oportunidad de negocio, generalmente vinculada a inversiones en criptomonedas. Para generar confianza, los delincuentes utilizan videos, audios y fotografías reales, simulando transparencia y éxito financiero. Sin embargo, una vez que la víctima invierte su dinero, comienzan las pérdidas, el distanciamiento repentino (ghosting) y la desaparición total del estafador.
Señales de alerta para identificar un fraude amoroso
Las autoridades advierten que existen patrones comunes para reconocer a un estafador sentimental:
- Interés excesivo y acelerado por establecer una relación.
- Regalos, flores virtuales y constantes demostraciones de afecto.
- Falta de información personal clara o historias contradictorias.
- Fotografías demasiado perfectas o sin rastro en otras redes.
- Problemas económicos recurrentes que derivan en solicitudes de dinero.
- Excusas constantes para evitar encuentros cara a cara.

Prevención y apoyo a las víctimas
Entre las principales recomendaciones se encuentra no enviar dinero a personas que no se conocen en persona, evitar compartir información íntima, desconfiar de perfiles idealizados y realizar búsquedas inversas de imágenes en Google para verificar identidades sospechosas.
El Consejo Ciudadano recordó que ofrece atención jurídica, psicológica y acompañamiento gratuito y confidencial, disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, a través de la Línea de Seguridad y Chat de Confianza 55 5533 5533. La consigna es clara: el amor no debe implicar pérdidas económicas ni violencia patrimonial, y la prevención sigue siendo la mejor herramienta frente a este tipo de delitos.



