Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- ante una situación de riesgo en los planteles educativos, la instrucción principal es mantener la calma y no acudir de forma inmediata a las escuelas, ya que intentar un traslado en momentos de crisis incrementa el peligro tanto para los adultos como para los alumnos, expresó José Juan Rendón Gómez, jefe de Servicios Regionales de la SEPyC.
La declaración se da, tras los recientes eventos de violencia que han alterado la tranquilidad en el sur de Sinaloa, las autoridades educativas hicieron un llamado urgente a los padres de familia para que prioricen el resguardo de los menores sobre la movilidad.
Las escuelas de Mazatlán, Concordia y San Ignacio cuentan con personal capacitado en protocolos de contención que incluyen estrategias pedagógicas para tranquilizar a los niños y el sellado de accesos. Rendón Gómez explicó que el actuar de los padres debe ser paciente y coordinado con las autoridades, esperando la señal oficial de las corporaciones de seguridad antes de acudir por sus hijos, pues las instituciones escolares se convierten en espacios de resguardo seguros durante una contingencia activa.
“Es parte de los protocolos que debe estar preparado toda la planta docente, administrativos e intendentes con alumnos ante un hecho que se pueda suscitar. Que sepan las acciones, porque uno de los protocolos y el padre de familia cree que ante un hecho puede acudir por el menor. No, pone el riesgo al menor y se pone el riesgo a él. Tenemos que atender el comunicado y el director tiene que hablar a la seguridad pública en el 911 donde le indiquen que ya pueden ir los papás por los niños, por lo tanto los tienen resguardados”.
Finalmente, se exhortó a la comunidad escolar a mantenerse informada exclusivamente a través de los canales oficiales del Gobierno del Estado de Sinaloa y la estructura de la SEPyC. El objetivo primordial es que los menores permanezcan protegidos bajo la supervisión de sus maestros hasta que el entorno sea totalmente seguro, evitando caer en la desinformación provocada por comunicados falsos que suelen circular en redes sociales tras eventos de inseguridad.



