Mazatlán, Sin (RI Noticias).- El arranque de 2026 no trae un panorama alentador para el sector empresarial en Mazatlán. De acuerdo con líderes de la iniciativa privada, el nuevo año estará marcado por desafíos económicos, laborales y de seguridad que podrían frenar la recuperación de los negocios locales.
Verónica Estrada Osuna, presidenta de Coparmex en Mazatlán, señaló que las empresas aún resienten las complicaciones que dejó 2025, un periodo en el que múltiples establecimientos registraron bajas en ventas, dificultades para cubrir gastos operativos e incluso ajustes en su plantilla laboral.
Disminución en el empleo formal en Sinaloa
De acuerdo a cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en enero de 2026 se contabilizaron 605 mil 260 trabajadores afiliados en la entidad, lo que representa 8 mil 130 plazas menos en comparación con enero de 2025, cuando se registraron 613 mil 390 empleos formales.
Para la dirigente empresarial, estos números reflejan un entorno complejo que exige atención inmediata, especialmente en materia de seguridad pública, considerada un factor clave para impulsar la inversión y dinamizar la economía regional.
Incremento al salario mínimo
Otro de los puntos sensibles para el empresariado es el aumento al salario mínimo. Aunque reconoció que se trata de un derecho legítimo para los trabajadores, advirtió que el ajuste impacta directamente en los costos de operación, particularmente en un contexto donde muchas compañías aún buscan estabilizarse.
“No estamos en contra de que los trabajadores tengan mejores ingresos, pero la situación actual del estado hace complicado para muchas empresas cumplir con este aumento sin afectar su estabilidad”.
Asimismo, expresó preocupación por el crecimiento del comercio informal en Mazatlán, al señalar que esta situación genera competencia desigual para quienes cumplen con sus obligaciones fiscales y laborales. Indicó que ampliar la base de contribuyentes permitiría fortalecer la recaudación y canalizar más recursos a rubros prioritarios como infraestructura y seguridad.
Por último, Estrada Osuna dijo que la formalización debe convertirse en un objetivo conjunto entre empresarios y autoridades, mediante esquemas más accesibles y menos burocráticos que incentiven a los negocios a integrarse al marco legal.



