El presidente de Estados Unidos, Donald Trump le dijo a 11 presidentes latinoamericanos que “no tenía tiempo de aprender su maldito idioma”. Las declaraciones del mandatario fueron recibidas entre risas de los asistentes a la primera cumbre del “Escudo de las Américas” celebrada en su club de golf en Florida.
El evento tuvo como objetivo reunir a líderes de Estado de América Latina que convergen con las políticas e ideologías del gobierno estadounidense para desplegar una estrategia de seguridad que ayude a todos los territorios a combatir el narcotráfico, desmantelar a los cárteles y reducir la inmigración ilegal.
Durante su intervención en la cumbre, el mandatario estadounidense aseguró que los líderes latinoamericanos tenían una ventaja sobre él: hablar el mismo idioma; sin embargo, dijo que esto no le importaba: “no estoy aprendiendo su maldito idioma, no tengo tiempo”; también aseguró que sólo requiere de un buen intérprete.
¿Qué es el “Escudo de las Américas” y qué países asistieron?
El “Escudo de las Américas” es una reunión implementada este año por Donald Trump como respuesta la cancelación de la “Cumbre de las Américas” de 2025 que se celebraría en República Dominicana; Luis Abinader, presidente de la nación caribeña, explicó que el evento tuvo que ser pospuesto indefinidamente por diferencias ideológicas profundas entre los países asistentes.
Como resultado, el gobierno estadounidense convocó a una nueva junta en la que sólo participaron países latinoamericanos con líderes que mantienen afinidad con las políticas estadounidenses; las naciones que asistieron son: Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. Todos estos países, salvo Guyana y Trinidad y Tobago, hablan español.
De acuerdo con las declaraciones del presidente Trump, el “Escudo de las Américas” le permitirá a los países aliados acceder a servicios militares y de inteligencia estadounidense para combatir en su propio territorio problemas de seguridad relacionados con el narcotráfico y la inmigración; se espera que todos los dirigentes firmen un decreto para oficializar la cooperación entre ellos.
La representación de Estados Unidos en esta nueva estrategia de política exterior será encabezada por Kristi Noem, quien fue destituida del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tras varios escándalos. El presidente estadounidense agradeció públicamente a Noem por su servicio y reveló que será reemplazada por Markwayne Mullin, senador por Oklahoma.



