Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- Siete de cada diez menores que se encuentran actualmente en el Centro de Internamiento para Adolescentes (CIPA) en Sinaloa han declarado haber sido integrados a las filas del crimen organizado mediante el reclutamiento forzado, amenazas o promesas económicas. Esta cifra implica que, de los 52 jóvenes recluidos entre septiembre de 2024 y febrero de 2026, la gran mayoría son víctimas de un sistema de captación delictiva que aprovecha su vulnerabilidad.
Los internos, cuyas edades oscilan principalmente entre los 14 y 17 años, enfrentan procesos por delitos de alto impacto como portación de armas de fuego y homicidio, confirmando que las células criminales los utilizan como piezas operativas en sus estructuras de violencia.
En cuanto a la pérdida de vidas, las estadísticas oficiales de la Fiscalía General del Estado reportan más de 50 menores fallecidos en el mismo periodo, con una distinción clara en el perfil de las víctimas de acuerdo a su edad y contexto. Los adolescentes que murieron mientras participaban en hechos ilícitos o enfrentamientos directos tenían entre 15 y 17 años al momento de su deceso.
Por el contrario, los casos de fallecimientos por daño colateral o fuego cruzado han alcanzado a la población infantil más desprotegida, registrándose muertes de niños desde los 2 hasta los 13 años que fueron alcanzados por balas perdidas o ataques dirigidos a terceros.
El desglose de estos fallecimientos muestra que aproximadamente el 60 por ciento de los casos corresponden a menores involucrados en la estructura criminal, quienes frecuentemente son localizados con equipo táctico tras enfrentamientos con autoridades o bandas rivales. No obstante, la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) señala que al menos 18 menores han muerto por daño colateral, siendo víctimas totalmente ajenas a la delincuencia.
Esta realidad evidencia que mientras los adolescentes mayores son el principal objetivo para el reclutamiento en tareas de combate, los niños más pequeños están pagando con su vida las consecuencias del entorno violento que impera en la entidad.



