Desde el inicio del proyecto político conocido como la Cuarta Transformación, el sistema electoral mexicano ha estado en el centro del debate político.
Durante su sexenio, el expresidente Andrés Manuel López Obrador impulsó varias iniciativas para transformar el sistema electoral. Una de las más ambiciosas planteaba modificar de fondo el papel del árbitro electoral y la integración del Congreso.
Aunque aquella propuesta no prosperó, el tema volvió a colocarse en la agenda política con la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha planteado cambios al sistema político y electoral, retomando parte del discurso de austeridad y reforma institucional promovido por el obradorismo.
Estas iniciativas han sido interpretadas por la oposición y especialistas como una presión constante sobre la autonomía del INE,generando respuestas de rechazo en reiteradas ocasiones.

¿De qué se trataba el INEC que proponía AMLO?
Uno de los puntos más discutidos de la reforma electoral de AMLO fue la propuesta de sustituir al INE por el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).
Este nuevo organismo planteaba concentrar en una sola institución la organización de elecciones federales y estatales, así como consultas populares. La iniciativa contemplaba desaparecer los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) y centralizar las funciones electorales en una sola autoridad nacional.

De acuerdo con la propuesta, el INEC tendría una estructura administrativa más compacta y un presupuesto electoral más reducido. Además, sus consejeros y magistrados electorales serían elegidos mediante voto popular, en lugar del mecanismo actual en el que son designados por la Cámara de Diputados.
El gobierno federal argumentaba que este modelo permitiría abaratar el sistema electoral y ampliar la participación ciudadana en la designación de autoridades electorales.
¿Cuáles eran las propuestas de la reforma político-electoral de AMLO?
La reforma político-electoral impulsada por Andrés Manuel López Obrador incluía varios cambios estructurales al sistema político mexicano. Entre las principales propuestas destacaban:
- Reducir el número de diputados federales de 500 a 300.
- Disminuir el número de senadores.
- Eliminar cargos plurinominales para legisladores.
- Reducir el financiamiento público a los partidos políticos.
- Elegir mediante voto popular a consejeros electorales y magistrados del Tribunal Electoral.
- Transformar al INE en un nuevo organismo llamado Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).

El proyecto de reforma constitucional electoral no consiguió la mayoría calificada necesaria en el Congreso, por lo que fue rechazado por la oposición.
Posteriormente, el gobierno impulsó modificaciones a leyes secundarias conocidas como el “Plan B electoral”, que también generaron controversia y un intenso debate sobre el funcionamiento del Instituto Nacional Electoral.
Aunque las propuestas recientes no han planteado una sustitución directa del INE como en la iniciativa original de Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum ha mantenido el argumento de que el sistema electoral mexicano es costoso y requiere ajustes para hacerlo más eficiente.
Sheinbaum persevera en reforma electoral: “No es una derrota”
Este jueves 12 en conferencia matutina, la presidenta aseguró que el rechazo de su Reforma Electoral en la Cámara de Diputados no representa una derrota política para su gobierno.
“Nuestro objetivo siempre fue acabar con la corrupción y los privilegios”, afirmó.
Por otro lado, dijo que el enfoque de la iniciativa también era evidenciar quiénes están a favor o en contra de reducir privilegios en el sistema político.



