Rosario, Sin (RI Noticias).– A una semana del derrumbe registrado en la mina Santa Fe, en el poblado de Cacalotán, continúan sin interrupción las labores de búsqueda y rescate de los tres mineros que permanecen atrapados en el interior.
El accidente ocurrió el pasado 25 de marzo, cuando cuatro trabajadores quedaron bajo tierra. Durante la madrugada del lunes, uno de ellos fue rescatado con vida; sin embargo, aún quedan tres personas sin ser localizadas, por lo que el operativo sigue activo.
Ante las dificultades provocadas por la acumulación de agua dentro de la mina, la empresa Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V. informó que se implementó un ajuste en la estrategia de intervención, enfocando los esfuerzos en reducir el nivel del agua para permitir el acceso seguro de los rescatistas.
Además, con apoyo de equipo técnico especializado, se prioriza la estabilización de bóvedas y el control de jales, con el objetivo de garantizar condiciones seguras y viables para las maniobras de localización. Como parte del nuevo plan, se contempla la perforación de barrenos de exploración de aproximadamente 230 metros, así como la operación de sistemas de bombeo constante.





El Puesto de Comando Unificado, integrado por autoridades de los tres órdenes de gobierno, mantiene la coordinación permanente de las acciones. A más de 160 horas del incidente, el despliegue operativo ha permitido recorrer más de 3.2 kilómetros de rampas, concentrando actualmente los recursos en la denominada Zona 0.
La estrategia también incluye la construcción de barreras de contención para evitar el desplazamiento de sedimentos, priorizando en todo momento la seguridad de las brigadas que participan en el rescate.
En el sitio trabajan mineros de la región, personal de otras minas, así como brigadistas especializados provenientes de distintos estados del país, incluyendo equipos de rescate, elementos de Jalisco y personal del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM).
Las autoridades reiteraron que las labores se mantienen de manera continua las 24 horas, con la esperanza de lograr el contacto con los trabajadores atrapados y avanzar en su rescate en el menor tiempo posible.



