Ciudad de México (RI Noticias). – La presidenta Claudia Sheinbaum regresó a México este domingo a bordo de un vuelo comercial en clase turista, luego de concluir su visita de trabajo en Barcelona, España. Sin utilizar avión oficial ni privilegios de abordaje, la mandataria viajó como cualquier pasajero, tras participar en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia y sostener encuentros con líderes europeos.
La escena, difundida por el periodista Israel Aldave, se viralizó rápidamente en redes sociales, generando diversas reacciones. La imagen de una jefa de Estado ocupando un asiento común dentro de un avión comercial llamó la atención tanto en México como en el extranjero, al contrastar con las prácticas habituales de otros gobiernos.
Este tipo de acciones se enmarca en la política de austeridad implementada desde la administración anterior, cuando se decidió eliminar el uso del avión presidencial. Desde entonces, los mandatarios mexicanos han optado por vuelos comerciales, una medida poco común a nivel internacional, especialmente en viajes oficiales fuera del país.
Durante su estancia en Barcelona, Sheinbaum desarrolló una agenda intensa. Participó en un foro internacional donde planteó redirigir parte del gasto militar global hacia programas ambientales y sostuvo reuniones con autoridades catalanas para impulsar la cooperación en ciencia y tecnología, particularmente en inteligencia artificial.
Más allá del traslado, el gesto de viajar en clase turista refuerza el mensaje político que la presidenta busca proyectar. En un contexto donde la percepción pública es clave, la imagen apunta a consolidar un estilo de gobierno cercano, austero y alineado con los principios que han marcado la actual administración.



