Mazatlán, Sin (RI Noticias).- México atraviesa una crisis silenciosa en materia de salud mental que podría encontrar apoyo en nuevas tecnologías. De acuerdo con el especialista Mario Buenrostro Jáuregui, cerca de 18 millones de mexicanos presentan algún tipo de afectación emocional o trastorno mental tras la pandemia.
El experto, adscrito a la Universidad Iberoamericana, explicó que al menos 3.6 millones de personas enfrentan problemas de ansiedad y depresión, lo que refleja la magnitud del problema y la necesidad urgente de atención a nivel nacional.
En entrevista, Buenrostro Jáuregui advirtió que, pese a los esfuerzos recientes por difundir información y generar conciencia, el sistema de salud aún presenta una fuerte limitación en su capacidad de respuesta.
“El reto es enorme, falta muchísimo trabajo en materia de salud mental”, señaló, al tiempo que destacó la escasez de profesionales especializados, lo que dificulta atender la creciente demanda de atención psicológica.
El especialista subrayó que la salud mental no solo implica el estado emocional, sino que abarca factores sociales, físicos y económicos, como el descanso, la estabilidad financiera y las redes de apoyo. Situaciones comunes como la pérdida de un ser querido, una ruptura o problemas laborales pueden detonar afectaciones más graves si no se cuenta con apoyo adecuado.
Ante este panorama, destacó el papel de la tecnología como una alternativa viable. Reveló que la Universidad Iberoamericana trabaja en el desarrollo de plataformas basadas en inteligencia artificial que podrían funcionar como un primer punto de contacto para personas con problemas de salud mental.
Estas herramientas, que ya han sido probadas durante la pandemia y también se desarrollan en otras instituciones a nivel internacional, permitirían brindar orientación inicial y canalizar a los usuarios hacia atención profesional.
Finalmente, el experto enfatizó que enfrentar esta problemática requiere una estrategia integral que involucre a autoridades, instituciones educativas y la sociedad, con el objetivo de garantizar un acceso más amplio y efectivo a servicios de salud mental.



