Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Víctimas de secuestro durante el proceso electoral de 2021 en Sinaloa denunciaron que las acusaciones presentadas ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, no han tenido avances desde que fueron interpuestas.
De acuerdo con los denunciantes, las acciones legales que incluyen vías penales, electorales y administrativa fueron promovidas desde febrero pasado por ciudadanos, colectivos y colegios de abogados, sin que hasta el momento alguna haya prosperado.
“Burdamente, han dicho ‘aquí no pasa nada, no hay elementos suficientes para iniciar la carpeta de investigación, para iniciar un desafuero, para iniciar una separación de poderes’”, señalaron.
En entrevista, una de las personas involucradas afirmó que las autoridades han desestimado los casos pese a la existencia de pruebas. También acusó posibles conflictos de interés en el ámbito electoral, al señalar que el caso fue turnado a la magistrada Aída Inzunza, hermana del senador Enrique Inzunza.
Asimismo, denunciaron que la titular de la FGR, Ernestina Godoy, no los recibió directamente y que la denuncia fue aceptada “a regañadientes”. “Simple y sencillamente la carpeta está en un cajón… no ha prosperado, no le han dado avance”, afirmaron.
Entre los testimonios presentados se encuentra el de Paola Gárate, diputada local del PRI, quien forma parte de las más de 200 personas que aseguran haber sido secuestradas antes de la elección de 2021, proceso que calificó como una “narco elección” que derivó en un “narcogobierno”.
Otra de las evidencias mencionadas es la investigación de la FGR sobre el homicidio de Héctor Melesio Cuén, en la que se concluyó que se trató de un montaje para encubrir el crimen. Según esa línea, el asesinato habría ocurrido en el contexto de la traición de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán a Ismael “El Mayo” Zambada.
Los denunciantes consideran que estos elementos podrían vincularse con investigaciones en curso en Estados Unidos, donde aseguran se busca a Rocha Moya y a otras personas. Además, señalaron que, tras la separación del cargo del mandatario, en Sinaloa existe expectativa de un cambio en el entorno político y de seguridad.



