Mazatlán, Sin. (RI Noticias).- El Congreso Nacional Indígena denunció a través de un pronunciamiento oficial que las comunidades integrantes del CIPOG-EZ en la región de la Montaña Baja de Guerrero enfrentan una crisis humanitaria debido a ataques sistemáticos del grupo criminal Los Ardillos.
El boletín difundido el 9 de mayo, indica que las agresiones se intensificaron desde el pasado 6 de mayo en localidades como Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, donde se ha reportado el uso de drones y armamento pesado. La organización alertó que, tras más de ocho horas de bombardeos continuos, al menos 800 familias han sido desplazadas de sus hogares, incluyendo a niños, mujeres y adultos mayores.
El comunicado señala directamente una presunta omisión y protección por parte del gobierno estatal encabezado por Evelyn Salgado Pineda, así como la complicidad de las fuerzas federales. El CNI sostiene que los agresores operan con total impunidad a escasa distancia de instalaciones militares, mientras que la presencia de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano se limita a labores de vigilancia mediática sin intervenir para detener la violencia. En el documento se enfatiza que una mujer de Xicotlán resultó herida de bala el pasado 8 de mayo como consecuencia de estos hostigamientos directos contra la población civil.
Finalmente, la organización recordó que esta ola de violencia forma parte de una estrategia histórica contra las comunidades que defienden su territorio y autonomía, sumando hasta la fecha 76 asesinatos y 25 desapariciones de integrantes del CIPOG-EZ. El pronunciamiento concluye con una exigencia al Estado mexicano para que cese de inmediato el hostigamiento armado y se garantice la integridad de los pueblos originarios.



