Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que enviará al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional para aplazar de 2027 a 2028 la segunda elección judicial del país.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la propuesta surgió tras una evaluación encabezada por la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, debido a la complejidad operativa que representaría realizar simultáneamente los comicios judiciales y las elecciones ordinarias previstas para 2027.
“Vamos a hacer una propuesta para enviar al Congreso para mover la elección judicial al 2028, con algunas características especiales”, apuntó.
La presidenta detalló que en 2027 coincidirán elecciones para gubernaturas en 17 estados, diputaciones federales, congresos locales y ayuntamientos, lo que obligaría a instalar mecanismos diferenciados de votación para los cargos judiciales.
Según explicó, uno de los principales retos sería la logística electoral, ya que los ciudadanos tendrían que acudir a casillas distintas para votar por autoridades políticas y posteriormente por integrantes del Poder Judicial.
Sheinbaum subrayó que el criterio principal para modificar la fecha no es económico, sino facilitar la participación ciudadana y simplificar el proceso de votación.
De aprobarse la iniciativa, la jornada electoral judicial se realizaría el 4 de junio de 2028. En ella se elegirían magistrados electorales, jueces de distrito y magistrados de circuito, además de integrantes de poderes judiciales locales en 25 entidades federativas.
La propuesta también contempla la creación de una Comisión Coordinadora integrada por representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, con el objetivo de homologar criterios de evaluación y revisar requisitos de las candidaturas.
Entre los cambios planteados se encuentra además la reducción del número de candidaturas para distintos órganos judiciales, incluida la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como la simplificación de las boletas electorales para facilitar la identificación de aspirantes.
Otro de los puntos incluidos en la iniciativa permitiría que la elección judicial de 2028 coincida con un eventual proceso de revocación de mandato y que ambas votaciones se desarrollen en los mismos centros de votación, sin participación de partidos políticos.
La primera elección judicial en México, realizada en 2025, registró una participación cercana al 13 por ciento y estuvo marcada por críticas relacionadas con la complejidad de las boletas y el desconocimiento de candidatos por parte del electorado.



