Mazatlán, Sin (RI Noticias).- El fandom en México, conocido como ARMY, se volvió tendencia en redes sociales tras proponer la construcción de un estadio propio para recibir a la agrupación surcoreana en su posible regreso en 2027.
La idea surgió en la plataforma TikTok, donde fanáticas compartieron un prototipo digital de un estadio y llamaron a organizarse para financiar y construir el recinto de manera colectiva.
La propuesta rápidamente se viralizó y generó conversación tanto entre la comunidad k-popera como en redes sociales.
“Compramos el terreno”: la propuesta viral
En uno de los videos difundidos posteriormente eliminado se planteaba que las fans podrían adquirir el terreno, financiar la obra y gestionar la construcción del estadio sin apoyo externo.
En los comentarios del contenido se leía:
“Opino que lo hagamos solas, compramos un terreno, nos aventamos la mano de obra… hacemos nuestro propio sistema de eventos”, señalaba una usuaria, en referencia a la organización del proyecto.

La idea también incluía la creación de un sistema independiente de venta de boletos y la donación de ingresos a causas benéficas relacionadas con BTS.
Un fandom con historial de organización masiva
La comunidad ARMY en México ha destacado en diversas ocasiones por su alta capacidad de organización digital y acción colectiva.
En el pasado, han realizado movilizaciones en redes sociales para exigir mayor transparencia en la venta de boletos de conciertos, así como campañas para denunciar prácticas de reventa y estafas.
Algunas acciones incluso han trascendido lo digital, convirtiéndose en tendencias virales de alcance nacional, lo que ha alimentado en internet la idea —en tono de broma— de que el fandom tiene un nivel de organización extraordinario.
Expectativa por el regreso de BTS
La iniciativa surge en medio de la expectativa por el posible regreso de a los escenarios internacionales en los próximos años, luego de su pausa por actividades individuales y servicio militar.
Aunque el proyecto del estadio no tiene carácter oficial ni respaldo institucional, la propuesta refleja el impacto cultural y la movilización global que el grupo continúa generando entre sus seguidores.



