Mazatlán, Sin (RI Noticias).- El Melanoma es una de las formas más agresivas de cáncer de piel, pero también una de las que puede tratarse con mayor éxito si se detecta en etapas tempranas. Especialistas y organismos de salud insisten en la importancia de reconocer sus señales de alerta y acudir a revisión médica ante cualquier cambio sospechoso en la piel.
Entre los tipos más comunes se encuentran el melanoma de extensión superficial, el nodular, el lentigo maligno y el lentiginoso acral, cada uno con características distintas. Algunos aparecen en zonas expuestas al sol, mientras que otros pueden desarrollarse en palmas, plantas de los pies o debajo de las uñas.
Para identificar lesiones sospechosas, médicos recomiendan seguir la regla ABCDE: revisar si existe asimetría, bordes irregulares, cambios de color, diámetro mayor a seis milímetros o evolución reciente de un lunar. También se advierte sobre el llamado “signo del patito feo”, cuando un lunar luce diferente al resto.
Otros síntomas de alerta incluyen comezón persistente, dolor, sangrado, ulceraciones o inflamación alrededor de una mancha o lunar. La detección temprana puede ser clave para evitar que el cáncer avance y genere metástasis.
Los especialistas señalan que la exposición prolongada al sol y a rayos ultravioleta es el principal factor de riesgo, especialmente en personas con piel clara, antecedentes de quemaduras solares o gran cantidad de lunares. Por ello, recomiendan usar protector solar, ropa adecuada y evitar camas de bronceado.
Además, destacan la importancia de realizar autoexploraciones mensuales y acudir periódicamente con un dermatólogo, ya que un diagnóstico oportuno aumenta significativamente las probabilidades de curación.



