Mazatlán, Sin (RI Noticias).- El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, rechazó que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, haya representado un obstáculo para los operativos federales contra la facción de Los Chapitos.
Las declaraciones del funcionario ocurren luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos señalara a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios y exservidores públicos por presuntamente brindar protección al grupo criminal a cambio de sobornos.
En entrevista con la periodista Azucena Uresti, Harfuch aseguró que, de haber existido resistencia desde el gobierno estatal, ésta habría quedado en evidencia durante las operaciones realizadas en los últimos años.
“Es decir, si nosotros como Gabinete de Seguridad hubiéramos tenido un estorbo del gobierno del estado para hacer las operaciones que llevamos haciendo casi dos años, pues hubiera sido notorio”, afirmó.
El secretario destacó que, desde el reforzamiento de seguridad implementado en diciembre de 2024 en medio de la disputa interna del Cártel de Sinaloa, la facción de Los Chapitos ha sido una de las más golpeadas por las autoridades federales.
Según detalló, en Sinaloa se han realizado miles de detenciones y aseguramientos.
“Tenemos casi 3 mil detenidos, más de 5 mil 600 armas aseguradas y múltiples decomisos”, sostuvo.
Harfuch también recordó que no es la primera vez que el Gabinete de Seguridad descarta indicios de protección institucional hacia Los Chapitos por parte de Rocha Moya.
“Nosotros no teníamos ningún indicio y nunca hemos tenido una obstrucción por parte de algún funcionario del gobierno del estado”, declaró previamente a inicios de mayo.
Sobre las investigaciones abiertas por Estados Unidos, el funcionario evitó profundizar y señaló que será la Fiscalía General de la República (FGR) la encargada de determinar responsabilidades.
“La Fiscalía ya inició una investigación contra las diez personas acusadas por Estados Unidos”, indicó.
Las acusaciones contra Rocha Moya se producen en un contexto de violencia persistente en Sinaloa, donde la confrontación entre grupos del crimen organizado ha dejado miles de homicidios, desapariciones y ataques armados.
Incluso, tras solicitar licencia al cargo, el mandatario estatal reforzó su seguridad personal debido al clima de violencia en la entidad. Días después, una vivienda vinculada al gobernador fue atacada a balazos, aunque posteriormente se informó que permanecía deshabitada desde hace más de una década.



