Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo restó importancia a los reconocimientos internacionales tras ser señalada por el periódico británico The Guardian como la líder de izquierda más popular del mundo, y aseguró que su prioridad es mantener el respaldo de la ciudadanía mexicana y continuar con los principios de la Cuarta Transformación.
Durante la conferencia matutina de este lunes, la mandataria afirmó que el verdadero objetivo de su gobierno no es obtener reconocimiento en el extranjero, sino cumplir con los compromisos asumidos con la población.
“Y nosotros, mientras estemos cerca del pueblo y no traicionemos, va a seguir habiendo el apoyo popular. Y si hay apoyo popular, pues hay reconocimiento nacional e internacional, pero lo que nos importa es lo otro, porque nosotros no llegamos para ser reconocidos afuera, llegamos para mantener los principios de la transformación en México; mientras eso exista, la transformación va a continuar”, expresó.
Las declaraciones de Sheinbaum se dieron luego de que The Guardian Weekly publicara un análisis en el que destaca la alta aprobación de la mandataria mexicana, así como su perfil técnico y su liderazgo dentro de los gobiernos de izquierda a nivel global.
En el reportaje, el medio británico señala: “Claudia Sheinbaum debe estar haciendo algo bien. Con un índice de aprobación constante de alrededor del 70 % desde que se convirtió en presidente de México en 2024, la ex científica del clima, y protegida de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, es el líder de izquierda más popular del mundo”.
Asimismo, la publicación resalta el significado histórico de su llegada al poder al convertirse en la primera mujer en encabezar el Gobierno de México.
“También es la primera mujer líder de uno de los países más machistas de América Latina”, añade el artículo.
El semanario británico también analiza algunos de los principales desafíos de la administración de Sheinbaum, entre ellos el equilibrio entre su agenda social, la continuidad de los programas impulsados por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y el papel de las Fuerzas Armadas en distintas áreas de gobierno.
Pese al reconocimiento internacional, la presidenta reiteró que la legitimidad de su administración depende del respaldo ciudadano y de la continuidad del proyecto político que representa.
“Lo que nos importa es estar cerca del pueblo y no traicionar los principios por los que llegamos”, enfatizó.



