Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Aunque la inflación en México mantuvo su tendencia a la baja al ubicarse en 3.55 por ciento anual durante la primera quincena de junio, algunos productos y servicios registraron aumentos importantes en sus precios, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El índice nacional de precios al consumidor (INPC) reportó una caída de 0.11 por ciento respecto a la quincena previa, consolidando la desaceleración tras varios meses de presiones inflacionarias.
Sin embargo, al interior de los precios, hubo incrementos relevantes. Entre los productos que más subieron en la quincena destacan el aguacate, con un alza de 18.51 por ciento; el transporte aéreo, con 13.75 por ciento; los hoteles, con 8.73 por ciento; así como la papa y otros tubérculos, con 5.76 por ciento. También aumentaron los servicios turísticos en paquete, con 4.07 por ciento.
Por categorías, los mayores incrementos anuales se concentraron en bebidas alcohólicas, tabaco y estupefacientes, con 7.95 por ciento; seguros y servicios financieros, con 6.76 por ciento; restaurantes y servicios de alojamiento, con 6.73 por ciento; servicios educativos, con 5.92 por ciento; y salud, con 4.87 por ciento.
El componente subyacente —que refleja la tendencia de fondo de la inflación— creció 0.19 por ciento quincenal y 4.12 por ciento anual, impulsado principalmente por servicios, que subieron 0.27 por ciento en la quincena.
En contraste, el componente no subyacente, más volátil, registró una disminución de 1.14 por ciento quincenal, debido a la baja en los precios agropecuarios, aunque los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno mostraron un ligero incremento.
Por su parte, la canasta de consumo mínimo, integrada por 170 productos y servicios básicos, disminuyó 0.37 por ciento en la quincena y se ubicó en 3.30 por ciento anual.
Los datos se dan en un contexto en el que el gobierno federal ha implementado medidas para contener la inflación, como acuerdos con productores, subsidios a combustibles y mejoras en la distribución de alimentos.
A pesar de la baja general en la inflación, los incrementos en productos clave y servicios relacionados con turismo y consumo básico continúan presionando el gasto de los hogares.



